Una película desconocida...

..sobre el problema más antiguo del mundo.
Ayer tuve la serte de ver una película estupenda, Uruguaya, que se llama "En la pu... vida" de la directora Beatriz Flores. Mientras todos hablan de la segunda guerra mundial y Japón en los globos de oro, a mí me da por las películas sudaméricanas, que nos ofrecen los mejores retratos sociales sin caer en la lágrima fácil. Ésta, en particular, nos ofrece un retrato de la tristeza de la trata de blancas, y no os cuento nada que a poco que diga os desarmo la película.

Lo que esta película viene a mostrar claramente es uno de los modos en que las mujeres del mundo (y también aquellos con alma de mujer, los travestis) son explotadas. Yo me quedo con dos frases:
Una, de la protagonista que le dice a un policía: "de lo que te tienes de preocupar es de deterner a esos cabrones que nos pagan por pasar 7 minutos con nosotras" (7 minutos es el tiempo máximo que un cliente puede pasar con la puta).
Y otra:
Ante las protestas de la chica alguien que no le conoce le pregunta: "Pero, ¿tú ya sabías cuando fuistes (a España a prostituirse) a lo que ibas no? ¿De qué te quejas ahora?"
La primera frase señala claramente quienes son los culpables del problema. En una revista no hace mucho leí que una chica de Europa del Este traída a UK mediante engaños había sido follada (perdón, en realidad quise decir VIOLADA aunque en la revista estuviera escrito de otra manera) por más de veinte hombres, y sin embargo ella no había dejado de llorar en todo el tiempo. ¿Qué clase de persona hace eso a una mujer? Respuesta: muchos hombres que nos parecerían normales en otro contexto.
La segunda frase muestra la hipocresía de la sociedad que señala a las putas como las verdaderas culpables de lo que les ocurre. Al margen de los engaños (por ejemplo en esta película las mujeres no van a España engañadas) la prostitución es el resultado de la combinación de el egoísmo y prepotencia de unos con la desesperación de las otras. En esta situación la mujer raramente puede ser acosada por su propia sociedad de la que sólo es un síntoma.
Esto me sirve para llevar mi crítica a una viñeta, que personalmente solía gustarme mucho: Clara de Noche.

No es que Clara no me guste: de hecho Clara me encanta. Clara es la puta independiente y comprensiva que va trayendo felicidad a pobres hombres que no la reciben en sus casas. Clara es tierna, generosa, tiene un niño al que quiere con locura, y lo más importante: no depende de nadie y se saca su buen dinero. Un personaje como éste, el de la buena puta, puebla las pantallas y los libros de los que nos han dado ejemplos Dolly Parton, Julia Roberts y hasta Aitana Sánchez Gijón.
Clara, sin embargo, no existe. Si quieres una esquina del barrio Chino tienes que pagarla. Además en la prostitución hay armas, drogas, violencia, tristeza, y un montón de seres nauseabundos que aprovechan la desgracia ajena. Clara es lo que nos gustaría que fueran las putas, como nos gustaría tolerarlas, y quizá lo que son las putas en países donde la prostitución está regulada y, de este modo protegida (veáse Holanda donde los chulos se las tienen que ver con la burocracia). En la Pu... Vida, nos muestra como Elisa, en su periplo desde Montevideo a Barcelona, imagina que es Clara pero no consigue más que arriesgar todos sus sueños.

1 comments:

scarlett dijo...

ademas la protagonista de la pu vida esta hermosa .