La ecuación del flechazo
Bueno, este mensaje contiene una felicitación para mí misma por, otra vez, haber conseguido pasar un enamoramiento pasajero y reafirmar mi relación con mi Holandés africano favorito. No sé porque me da por escribir esto, supongo que necesito desahogarme un poco. La semana pasada fui a un curso, y acabé pasando todas las tardes con uno de los chicos que hacen el curso conmigo. La verdad es que es adorable, tiene un poco todo lo que me solía gustar en un chico antes de salir con Bas… rubio, con una sonrisa fantástica, manos pequeñas... un aire a casa Enrique que no me podia pasar desapercibido...
Martes y miércoles los llevé bien. Sin embargo el jueves salimos hasta bastante tarde, y después de ocho pintas yo parecía tener por dentro un imán que me llevaba todo el rato hasta él. Me pasé toda la noche imaginando lo que nunca pasó y al día siguiente estaba un poco desesperada, yo creo que soñando ser otra persona, sin novio ni nada, para echar una canita al aire.
Se lo conté a mi amigo James, que se va a casar en Noviembre después de ocho años con su novia, y James me dijo: “no puedes controlar lo que sientes, pero puedes controlar lo que haces”. Tiene toda la razón… ¡Uno no se enamora en una semana, y mucho menos se olvida de los cinco años y medio de amor con Bas.
En fin, esto me ha llevado ha diseñar mi modelo de flechazos indeseados, que esta bien conocerse a uno mismo, así no se cometen errores. Es valioso ser fiel, pero más aún ser tentado y seguir siendo fiel!

El grafico explica bien la situación a la que me vi sometida la semana pasada, cuando Cupido trató de imponerse en mi camino. El camino a) es el camino que me dictaban mis hormonas: crecimiento exponencial del amor pasajero, dar rienda a la pasión con el efecto secundario de pérdida repentina de conciencia. El camino b) es el atajo que me tomé para seguir queriendo a mi Bas con la conciencilla limpita. Observese también la influencia de la variable ‘alcohol ingerido’ en la gesta amorosa (aunque no sirva de excusa).
viernes, mayo 25, 2007 | | 1 Comments
Partida de una grande
La semana pasada murió a los 86 años Mary Douglas. Mary Douglas es la antropóloga más famosa de su generación; en sus inicios estudió las tribus del Congo, y estas enseñanzas se trajo a Europa, donde ha escrito un sinnúmero de trabajos sobre ‘teoría cultural’.
La primera vez que me encontré con Mary Douglas fue en Wageningen, en el artículo del holandés Hoekstra sobre cuatro maneras de percibir el agua (y la política del agua). Hoekstra, siguiendo las enseñanzas de Mary Douglas, entiende que hay cuatro maneras distintas de percibir el agua: la igualitaria, la jerárquica, la individualista y la hermética. No me voy a poner aquí a explicaros cada una de ellas, pero sirva decir que estas perspectivas sirvieron de eje para mi tesis de Master que escribí en Wageningen, en la que argumentaba que mientras la política del agua tradicional en España ha seguido enseñanzas de tipo jerárquico, en la práctica ha servido a intereses individualistas-oportunistas. Más sobre todo esto en mi tesis si alguien le apetece leerla…
Pero no es esto lo más importante que me he llevado de Mary Douglas; lo más importante esta relacionado con la idea de polución/suciedad y como estas ideas son utilizadas por distintas sociedades para establecer determinadas estructuras de poder. Ella explica esto muy bien en su obra maestra, “Pureza y Peligro: un análisis de los conceptos polución y tabú”, donde analiza el libro judío del Levítico, y explica como la prohibición que se establece en aquellos animales que parecen no pertenecer a una categoría clara: por ejemplo, el levítico prohíbe comer aves que no vuelan, porque al no volar, como los pájaros, se convierten en seres sin identidad clara. En efecto, lo que Mary Douglas argumenta es que ‘suciedad’ o ‘polución’ no es otra cosa que ‘materia fuera de lugar’ y que solo lo percibimos cuando se contraviene una norma previamente establecida. En este libro, Mary Douglas explica como estos conceptos se aplican a diversos tabúes sexuales de nuestra sociedad.
Y esto me lleva a explicar que es lo que hace de Mary Douglas alguien tan especial: no en vano ha sido pionera en usar la antropología para estudiar nuestra sociedad occidental. Primero en ‘Pureza y peligro’ y luego en estudios sobre teoría cultural y percepción del riesgo. En sus estudios sobre el riesgo Mary Douglas se anticipa casi diez años a la teoría de la sociedad del riesgo, que ha sido el filón de estudios sociológicos durante los últimos diez años.
Una gran pensadora, una gran mujer, una desconocida para la mayoría. Yo la echaré de menos; los que no, a redescubrirla.miércoles, mayo 23, 2007 | Labels: Teoria social | 1 Comments
VIVA de transferencia
Si ya se es un titulo un poco raro, pero bueno, intentare ponerlo en claro- hay dos momentos en mi doctorado que determinaran el exito del mismo; son dos examenes a los dos años y al final del doctorado. Hoy he tenido el de la mitad (dos años) y ha sido un exito, asi que esta noche nos toca curry para celebrarlo!
Besos
lunes, mayo 21, 2007 | | 1 Comments
Por qué soy de izquierdas (y por qué seguiré siéndolo por ahora)
Lo de ser de izquierdas en estos días es un poco complicado. Por un lado en los gobiernos más poderosos de la tierra, los de izquierdas ni se acercan: en UK los de izquierdas son una caricatura de derecha; en Francia los de izquierdas no saben elegir a sus líderes; en Alemania los de izquierdas no se atreven a ser de izquierdas; en US los de izquierdas no existen; en Japón los de izquierdas están secuestrados por la derecha; en China los de izquierdas controlan el capital indiscriminadamente; en Russia los de izquierdas son fantasmas (en todos los sentidos posibles de la palabra) y en Italia los de izquierdas son tan polifónicos que gritar más fuerte que los otros les lleva todo el tiempo. En el resto de Europa parece que la política no importa: en Europa del Este los de izquierdas avergüenzan a sus ciudadanos; en los países nórdicos los de izquierdas usan pseudónimos; en el Benelux los de izquierdas no importan; en Portugal los de izquierdas sueñan demasiado; y en España los de izquierdas tienen sus voces ahogadas: ¡en España son los de derechas los que hacen las protestas y las huelgas! En el resto del mundo, si eres de izquierdas serás machacado por la prensa internacional…
Así las cosas parece que esto de ser de izquierdas no está muy valorado, yo me parto la camisa y me echo al pozo de los deseos: ¡y es que lo que quiero es un mundo nuevo!
Nunca está de más el engancharse a uno de esos intelectuales que saben poner en palabras mis pensamientos mejor que yo los pienso. Esta semana le toca a uno de nombre raro, Zygmunt Bauman. En la última edición de la revista ‘Soundings’, Barman se pregunta si hay algún futuro por la izquierda (ya que algunos sugieren que la izquierda debiera abandonarse para siempre) y expone unos argumentos brillantes que demuestran la vigencia del pensamiento ‘de izquierdas’ y la inmortalidad de la obra de Marx. Entre otras cosas, Bauman aleja la idea de la izquierda del rescate de las pesadillas comunistas de la guerra fría, de la mera oposición a la derecha, o de la tercera vía de Blair. Barman explica, poniendo mis propios sentimientos en pocas palabras que ser de izquierdas significa el mantener dos enunciados fundamentales. En sus propias palabras (a través de mi pobre traducción):
“El primer enunciado es el deber de la comunidad de asegurar sus miembros contra la mala fortuna del individuo. Y el segundo es que, al igual que la fortaleza de un puente se mide por su apoyo más débil, la calidad de vida en una sociedad se mide por la calidad de vida de sus miembros más débiles.”
O lo que es lo mismo: ser de izquierdas no es solo una responsabilidad moral: es también la única manera de que nuestras sociedades sobrevivan al desastre que esta por venir. Y si no, reflexionemos: vivimos en una sociedad donde la comercialización de TODO (hasta la vergüenza se comercializa hoy en día) ha hecho de la nuestra una sociedad donde la felicidad parece un sueño imposible. Además, tenemos el proceso de globalización, que diluye las fronteras y transforma el poder haciéndolo invisible. La izquierda es la única postura que nos puede ayudar a buscar soluciones. Bauman explica que la izquierda…
“…es el adversario natural y enemigo jurado y firme de todo pensamiento único, ya sea en su concepción actual o de cualquier otra manera- como por ejemplo la postura de ‘esta es la única alternativa posible’. Si un optimista es ese que cree que vivimos en el mejor de todos los mundos posibles, y el pesimista es alguien que sospecha que el optimista debe tener razón, la izquierda se coloca en un tercer campo: ese de la esperanza.”
Así pues es la izquierda la que tiene valor para esperar- y reclamar- algo mejor. Por eso soy de izquierdas, por mi negativa a CONFORMARME. Dejadme añadir un pensamiento final, también de Bauman, que espero deshaga algunos malentendidos sobre la izquierda (aunque ya se que para algunos de sus críticos sea imposible escuchar los argumentos desde la izquierda, tan ahogados como están en su propia cacofonía de voces):
“La mejor manera de describir a la izquierda es como una posición que permanentemente critica las realidades de la vida social, que permanentemente faltan a los valores que la sociedad profesa y que promete servir. La izquierda no está confinada a ningún modelo específico que tenga que incluir a todos los humanos. El único modelo que rechaza tolerar es un régimen que se juzga a sí mismo como perfecto - o como el mejor de todos los mundos posibles - y por lo tanto se cree inmune a cualquier tipo de crítica. La izquierda desea una sociedad humana, que se esfuerce por la justicia para todos sus miembros. La izquierda define una sociedad como justa aquella que reconoce que todavía-no-es-suficiente, y que este reconocimiento se debate, cuaja y estimula la acción.”
miércoles, mayo 09, 2007 | Labels: filosofia, Política, Sociedad, Teoria social | 2 Comments
Zapato ortopedico....
Asi es la vida amigos, unos dias uno tiene un cuerpo normal, al dia siguiente un medico descubre que tus pies son casi planos y que esa es la miserable cause de la tendinitis infernal que ha amargado mi ultima semana... el sabado, tras varios dias de sufrimiento, me levante con el pie dormido y con un dolor horroroso subiendome por la pierna. Gracias a Dios, uno de mis compis, Ewan, me sugirio ir al hospital. Antes de eso, tuve que llamar a la seguridad social inglesa (NHS) por telefono, para enterarme de donde seria mejor ir para combatir mi dolor infernal.
La señorita que me atendio al telefono era amabilisima. Con mucha atencion me indico que le explicara la naturaleza del dolor. Yo le explique como una pequeña molestia se habia convertido en un dolor insoportable, y que mis pie se habia hinchado. La señorita me hizo las preguntas de rigor:
"Tienes los pies frios?"
"Hm, eh, no, o bueno, si de hecho los dedos del pie que me duele estan mas frios que los del que no me duele..."
"Ahhh"- me dice mi interlocutora- "ah" (significa esto que me voy a morir?)
La siguiente pregunta no se hace esperar:
"Tienes el pie azul o incluso negro?"
Yo me miro el pie con paciencia. No veo nada. Le pregunto a Ewan. Ewan me dice:
"No, no tienes nada, bueno, espera, que es eso?"
Yo le digo a la telefonista:
"Ejem, I am not sure is my feet is blue- o menos romanticamente- puede que mi pie este algo azulado, es dificil de decir" (pero es azul o no?)
"Ahhhh"- contesta ella- "ah" (significa eso que mi pierna tiene gangrena y me la van a tener que amputar?)
Y ya me suelta la ultima preguntita de marras:
"Y has perdido la sensibilidad en alguna parte del pie?"
Yo me toco el pie para ver si hay alguna parte que no me duele. Todo me duele.
"No, no, la sensibilidad la tengo enterita"
La telefonista finalmente me mando al hospital, dandome un millon de explicaciones. Le explique todo a Ewan y ambos concluimos con nuestros amplios conocimientos en medicina que tenia una burbujita en la sangre que me limitaba la circulacion. Barajamos unos cuantos escenarios y enseguida concluimos que lo peor que podia pasar es que el pie se me gangrenara y me lo tuvieran que cortar. Como el azul del pie no se notaba mucho concluimos que lo de la gangrena era improbable, porque ya estabamos en el camino para el hospital y como mucho nos harian esperar unas seis horas. Ya convencida de que la posibilidad de muerte era todavia una posibilidad lejana, me quede mas tranquila, con la cabeza lejos de mi mas temido destino: el de tener GOTA.
En el hospital nos costo cinco minutos que nos atendieran (tuve que salir corriendo del vater para atender al medico, en medio de mi incredulidad). Antes de ver al medico le lance a Ewan una mirada asustada ("no me dejes sola por favor") pero estaba muy ocupado leyendo el periodico.
El medico me miro el pie medio segundo. Luego me dijo:
"Esto es tendinitis. Tienes los pies casi planos. No cojees y se te pasara"
"Jo pero duele infinito"
"Si eso es porque llevas unos zapatos que son una mierda. Vete a 'Clarks' (es una marca de zapatos) y comprate unas plantillas y unos zapatos que sirvan para caminar. Y te compras pastillas para el dolor. Si quieres te las receto, pero de hecho si te las compras tu te saldran mas baratas, comprate ibuprofen. Y nada, si ignoras el dolor, andas normal, y te compras unos zapatos de calidad la tendinitis se te ira en un pis-pas."
Asi que me fui a Clarks y ahora tengo unos zapatos ortopedicos, para mis pies casi-planos, que me elevan el empeine. En el camino tuve unos cuantos pensamientos para aquella telefonista tan amable, y tan acojonante- acojonante en el mal sentido de la palabra.
La tendinitis la tengo toa todavia pero remitiendo, o es que llevo tantas pastillas encima que ya ni la noto.
lunes, mayo 07, 2007 | | 3 Comments
Por qué luchar (y por qué no)
Más de una vez me encuentro a mí misma reprochándome el no haber sido capaz de sumergirme en el mundo de activismo y revolución que en mis sueños podría cambiar el mundo. La verdad que me gustaría poder decir que lo que hago tiene un impacto verdadero en nuestras vidas, que de verdad mi trabajo contribuye a hacer una sociedad mejor…
Y sin embargo me siento continuamente como un peón más que contribuye a mover la máquina capitalista. ¿Qué hace de mi trabajo algo distinto, algo verdaderamente positivo? Nada. Y sin embargo, mis prácticas de consumo contribuyen, como las de cualquier hijo de vecino, a hacer de este mundo un lugar cada día más insoportable.
Lo que más me acongoja son esas retahílas de: el mundo es así, total, que otra cosa quieres, los hombres son malvados demonios a los que no se les puede confiar nada, sólo se les puede controlar con cárceles, o dejarlo todo en el mercado invisible que lo controla todo (a pesar de no existir) o yo que sé. De corazón os digo que si me pongo a creerme todo estoy me echo de cabeza a luchar en el Rainbow Warrior para abogar por la desaparición del hombre en el mundo; o mejor me voy a las filosofías hindúes que dicen que debemos dejar al hombre que se destruya a sí mismo, que la naturaleza ya se regenerará después de la desaparición del hombre… vamos, de aquí a predicar el día del juicio final, un paso de los de Torrebruno.
En su infinita sabiduría Zen la cultura japonesa nos a arrojado metáforas e historias sobre la eterna lucha entre el hombre y la naturaleza. Un ejemplo muy hermoso de esto es una de las películas de animación más fantásticas de todos los tiempos: La Princesa Mononoke. Sen, la princesa Mononoke es una chica a la que han criado los lobos y ahora les ayuda a destruir a los humanos que gradualmente destruyen el bosque para extraer hierro.

Porque hablo de la Princesa Mononoke, me diréis. Bueno, la mayoría de la gente cree que esta película explica como la lucha entre la naturaleza y el hombre solo puede acabar con la destrucción de ambos. Para mí, la película habla exactamente de lo contrario: para que el hombre y la naturaleza crezcan juntos necesitar confiar el uno en el otro. Cuando hablo en confiar, me refiero a que deben dejar que el otro se aproveche de su generosidad para protestar. La destrucción empieza cuando el hombre intenta la completa dominación del bosque.
Pero, ¿quién quiere dominar la naturaleza? Nos han metido en la cabeza las ideas de esta lucha sin final cuando en realidad siempre hemos vivido con (y no sobre) la naturaleza. Así pues, siempre hemos cultivado, deforestado y machacado nuestras tierras, pero siempre las hemos dejado volver a su lugar.
La pregunta que nos concierne aquí es: ¿en la cúspide del desarrollo industrial, tiene el hombre el poder suficiente para dominar, y por lo tanto para destruir, la naturaleza? Y si lo tiene, ¿hasta donde vamos a llegar? Y en el camino a la destrucción, la Princesa Mononoke también habla de esto, ¿qué ocurre con aquellos cuyas voces ni siquiera llegan a ser escuchadas? En la Princesa Mononoke, el bosque tiene que ser explotado dando así una oportunidad a las prostitutas y a los leprosos que la sociedad rechaza.
Estos son los interrogantes que me vienen a la cabeza cuando me levanto, y a los que trato de responder, de una manera más o menos abstracta, con mi propio trabajo. Por supuesto, alguien diría, esto será útil tan pronto como se encuentre la respuesta… pero a falta de respuesta a uno le dan ganas de cuestionar si es que son estas las preguntas adecuadas…
martes, mayo 01, 2007 | Labels: filosofia, guerra, medio ambiente | 3 Comments