Deseos para el dosmilseis
¡Hola!
Pues ya se nos acaba el año 2006... Voy a hacer balance:
El dosmil seis ha sido un año excelente... en le trabajo me ha ido muy bien, con mis presentaciones en Finlandia y USA, mi curso en Barcelona y mi trabajo de campo muy exitoso en Bosnia y Austria. Pero más importante, este año he visto a casi todas las personas que quiero volverse felices, y los que ya lo eran encargar más felicidad a Paris. Los que no han encontrado trabajo, se han librado de viejos fantasmas, se han comprado el piso de sus sueños o encontrado cosas que ni sabían que les gustaban... yo también he recuperado viejas amistades de Wageningen que hacía tiempo que no veía.
Un capítulo especial se merece Bas: nuestra relación ha ido por muchos altibajos este año, normal porque ya llevamos mucho tiempo separados, pero también nos hemos dado cuenta de lo mucho que nos queremos y hemos pasado algunos de los momentos más felices de nuestra relación en Serbia, Barcelona y Egipto. La verdad es que este año ha sido el que me ha hecho darme cuenta que me tengo que conformar aunque las cosas no me gusten y adaptarme un poco a Bas (no pretender que solo él se adapte a mí)
Para el 2007 tengo unos cuantos deseos:
Uno quitarme el miedo, que ha sido lo único malo del 2006, este miedo que me agarró con el invierno y que todavía no me ha soltado
Conseguir que venga Bas por fin y tener u8na vida en común de nuevo con él... sólo... ¿dónde?
Ver a todos los que quiero por lo menos una vez al año (esto es defícil)
Y uno materialista: ¡publicar una de mis novelas en una web de autoedición que me sugirió el Manolo Presa!
Bueno, ¿cuáles son vuestros deseos?
domingo, diciembre 31, 2006 | | 4 Comments
Desde que estoy en Sabi...
Desde que estoy en Sabi se me pasa el tiempo echando hostias y la verdad es que me cunde mucho menos... tengo que preparar mi disertacion para despues de Navidad, o sea que ya me puedo meter caña y vidilla... en fin, una de las cosas por las que el tiempo se me pasa rapido es porque tengo que hacer varias cosas cuanto antes y cuando tienes fechas de entrega parece que el tiempo cunda menos. Lo que entregue ayer ha sido uno de los grandes retos que he afrontado este año, uno de los temas mas complejos del universo.
Algunos de vosotros recordareis a Stephen Hawkins, el cientifico ese turuleta que va en una silla de ruedas y habla con todo el mundo apretando un boton. Bueno, no es que me quiera meter con el señor Hawkins por su enfermedad, porque es un ejemplo a seguir de como luchar contra la adversidad. Pero como cientifico, amigo, eso es otra cosa. Imagino que dependera a quien le preguntes pero lo que es a mi lo tengo claro: hace unos años Mr Hawkins declaro una bravuconada: que estaba cerca de conseguir escribir la ecuacion total, la ecuacion que describiria todo el universo. Hace un año o dos Mr Hawkins declaro con pesar que su empresa era imposible.
¡Y tanto que era imposible! No solo era imposible sino que ademas era una estupidez total. Y eso es sobre lo que estoy escribiendo. Quiero decir, no sobre el señor Hawkins y sus delirios de grandeza, sino de la enfermedad congenita que afecta a una gran parte de los cientificos mundiales que les hace creer la ilusion de que el mundo es algo que se puede reducir en ecuaciones matematicas. Gracias a Dios (a la evolucion mas bien) el mundo es una cosa compleja que se resiste al reduccionismo recalcitrante y nos sorprende con giros inesperados que hacen que tengamos que recordarnos una y otra vez que solo somos hombres/mujeres, mortales y finitos y que nos queda mucho para entender donde vivimos.
Aun dire mas: seamos felices de que no solo estamos lejos de conocer el mundo sino que ademas es imposible que lo conozcamos: porque el conocer implica simplificacion y la simplificacion implica la representacion imperfecta de una parte de la realidad (solo se que no se nada, dijo Socrates, uno de los grandes sabios de su tiempo)- y otra cosa mas: nunca sabremos nada sin haberlo interpretado antes, por lo tanto el conocimiento de cada uno es estrictamente personal, y al mirar al mundo e interpretarlo lo 'construimos' de modo que podamos hacernos un huequito en el (o 'el hombre es la medida de todas las cosas' que dijo Protagoras, otro de los hombres mas sabios del tiempo de Socrates).
No me digais eso de que los griegos estaban retrasados y nosotros vivimos en la era del progreso... ¿progreso? Un conductor de autobus me dijo el otro dia:`'para unas cosas vamos para alante, pero para otras... para atras': Lo que es el saber popular. El progreso avanza, llevandonos a limites inesperados de bienestar y consumismo, pero en el camino, justificaciones incomprensibles se inventan para destruir y oprimir a aquellos que no tienen el poder de decidir las reglas del juego. En el camino del progreso se han sumado los oportunistas de la opresion.
Por eso yo me quejo de la ciencia, porque es uno de mis tesoros. La ciencia es esa cosa maravillosa que nos permite construir conocimiento y transmitirlo, y transformarlo para realizar los limites de la imaginacion humana. Pero en el camino la ciencia se ha convertido en un mounstrou ajeno, del que no podemos dudar,al que no podemos sonreir, un Frankenstein incontrolable que cree que siempre tiene razon sin atender a las demandas de la sociedad o al sentido comun.
Por eso me quejo de la ciencia, porque creo en una cie3ncia autocritica y democratica, lejos de la ilusion de alcanzar la verdad absoluta que ni siquiera necesitamos, y emperrada en la empresa de conseguir una vida mejor para TODOS (donde todo el mundo cuente como TODOS).
jueves, diciembre 14, 2006 | Labels: ciencia, filosofia, sistemas complejos | 0 Comments
El poder del miedo
Si uno busca en Yotube la palabra Bosnia los videos más vistos están llenos de chorradas sobre el integrismo musulmán en Bosnia y como radicales integristas musulmanes fueron a luchar a la guerra de Bosnia. No os puedo explicar exactamente que es lo que dicen en estos videos porque la verdad es que me revuelven las tripas y no los puedo ver enteros. Pero hay una cosa muy clara: el integrismo musulmán tiene poco que ver con la guerra de Bosnia, aparte de por si algunos de estos decidieron apoyar a los musulmanes.
Lo que si tiene que ver con esta guerra es la idea y el sueño de Yugoslavia. Por un lado estaban todos aquellos que deseaban que el régimen comunista no se fuera a la mierda; por otro estaban los nacionalistas que no se habían comido un colín buscando el camino de hacerse con el poder. En mi último viaje a Bosnia le preguntaba a alguien de Tuzla que si había represión en tiempos de Tito, y la respuesta que me encontré fue algo así como: ‘Yo creo que Tito debía ser muy listo, porque todos los que estaban en la cárcel por aquel entonces fueron los que llevaron a este país a la mierda y ahora se llaman a sí mismos políticos para robarnos…’ o ‘Fue sacarlos de la cárcel y empezar todo esto…’. Esto no aplica por igual en todas partes, claro, porque si algunos nacionalistas se alinearon estratégicamente con el anticomunismo otros, particularmente los serbios, usaron la idea de Yugoslavia para potenciar su nacionalismo.
Y esto llevó a confusión a algunos. Por ejemplo, el excelente director de cine Emir Kusturica, que recordaréis por joyas como Underground o Gato Negro Gato Blanco. Un amigo de Tuzla me cuenta que Emir era un musulmán de Sarajevo que durante la guerra estuvo en Hollywood filmando ‘El sueño de Arizona’ con Jonnhy Depp. Poco después regresó a Yugoslavia, a Belgrado, y para sorpresa de todos sus seguidores, parece (aunque esto no lo he confirmado) que declaró su apoyo a Milosevic por la unión de Yugoslavia. Queda por saber si estaba confundido, o fue fruto de una decisión meditada, o un compromiso, o un intento de inspirar el fin de la guerra…
Porque la guerra también trajo la confusión de la identidad. Por ejemplo entre musulmanes había muchos que eran simultáneamente musulmanes y serbios, como Kusturica. Ser musulmán y serbio no era necesariamente incompatible. Hoy en día sin embargo, ser serbio significa ser Católico Ortodoxo, pero esto encaja difícilmente con la población de lugares como Belgrado, donde el laicismo es ampliamente apoyado.
En resumen, Yugoslavia no era un hervidero de avispas que a la menor agitación se lanzó a la guerra. Los Bosnios no pasaron casi 50 años pretendiendo ser amables con sus vecinos de distintas etnias esperando el momento en el que se lanzaran a la limpieza étnica. No. La existencia de diferencias culturales y religiosas, se tradujo en la creación de distintas identidades, y creó la absoluta certeza de la amenaza y el miedo. Sí, había nacionalistas radicales guiando la locura, pero cuantos de estos hubieran respondido de modo diferente en distintas circunstancias, con una comunidad internacional no sumida en el desconcierto, el prejuicio y la primacía de sus propios intereses; con mesas de negociación apropiada; con una mente abierta lejos de las misconcepciones sobre países del este de Europa… Pudiera ser que otra Bosnia sería posible hoy, una en la que la paz del futuro estuviera más asegurada.
Debo añadir que mi narración es desde luego desinformada y parcial, y que la historia que tenemos que escuchar es solamente esa narrada por sus propios protagonistas.
sábado, diciembre 02, 2006 | Labels: bosnia, cine, libertad, Sociedad | 9 Comments