ay amor de hombre

Ya sabéis que aquí por las inglaterras lo del famoseo es una cosa fundamental. El mayor logro que puedes alcanzar aquí es hacerte famoso y salir en la tele.
El otro día alguien estaba hablando sobre famosos, y al intervenir yo me hizo avergonzarme por mi extenso conocimiento sobre celebrities, actores, cantantes y demás... Y yo agriamente confesé que me gusta ir a las tiendas donde venden las revistas y hojearlas para estar al día.
Pensando en eso he llegado a la conclusión que no hace falta ser pedantes todo el tiempo. Sin ir más lejos, inspirado por mi comienzo en mi mensaje anterior, aquí tenéis una lista de famosos que me han vuelto loca, de los que me he enamorado, literalmente. Este es el panteón estelar, así que no esperéis los topicazos del Paul Newman, Clint Eastwood y demás viejas glorias. Por supuesto que me gustan, pero este panteón solo incluye a aquellos elegidos cuya inspiración me impulsó a colgar un poster suyo en la pared. He aquí la lista de los más grandes:

Alex Capranos de Franz Ferdinand

Alex Capranos es, sin ninguna duda el hombre más sexy del mundo a día 25 de Febrero de 2006. Corte de pelo horroroso, gafas sesenteras, dientes torcidos y letras idiotas. ¡Es imposible no amarle! Alex Capranos es mi gran descubrimiento y el prota del único poster que he colgado en mi-ahora- sofisticada habitación, entre libros de filosofía existencial y posters de Lautrec.

Ivan Ferreiro de Los Piratas

Abandoné a Iván al conocer a Bas... pero siempre le guardaré un sitio en mi corazón. No en vano me estuvo cantando durante tantos años:
“Te echaré tanto de menos, cerraré fuerte los ojos para verte, solo tengo que esperar...”
Mi pasión por Iván Ferreiro en mi último año en Madrid creció tanto que mi Ruti, que entonces compartía el piso conmigo, acabó odiándole.

Bruce Willis
El hombre entre hombres, el último boy scout, ha sido siempre objeto de mis pasiones desde sus fantásticos años de Luz de Luna.

Tengo que decir que a Bruce Willis le ha mejorado la calvicie, y el paso del tiempo le ha convertido en un tipo todavía más duro... si, vamos, que me hubiera encantado ser Jessica Alba para poderle besar apasionadamente en Sin City.
Aunque sigo pensando que gana mucho con su voz en español... Le he amado toda la vida pero desde que habla ingles ya no me gusta tanto.

Jim Morrison
En este viaje atrás en el tiempo hemos llegado ya a mis años de adolescencia, y, sin lugar a dudas, este es un icono que dominó mi pensamiento todos aquellos años, conviertiéndose en objeto de absolutamente todas mis pasiones... y eso ¡qué estaba muerto!

Imposible no amarle. Casi me quedo sin palabras al pensar en él... ¿pero es qué había alguien más conveniente para una adolescente con diversas crisis de identidad y vocación de poeta?

Patrick Swayze
Yeah, hubo un tiempo, antes de ser “indie” en el que me pirraba por la Ragazza, la moda y los pintalabios. Entonces tendría once años, y que queréis, supongo que el tiempo lo acaba curando todo.
Mi grand ídolo en aquel momento era Patrick Swayze

La verdad es que al pobre le ponían siempre de cateto... pero bailaba fantásticamente y era un encanto. Yo interpreté a Patrick en nuestra representación de Dirty Dancing en las naves de Agromán en sexto de EGB, en la función de fin de curso. Fue uno de los grandes momentos de mi amor por Patrick.

El batería de los Hombres G
Vale, vale, el hecho de que nunca supe su nombre casi casi me descalifica como admiradora de Rafa Fernández?, el batería de los hombres G. En la foto creo (juraría) que es el de la barba.

La cosa fue así. Ja y yo nos moríamos por los hombres G (si, Ja, si, no hace falta que lo niegues) y bueno, llegada la hora de decidir quien nos gustaba más, Jara fue más rápida para pedirse a David Summers. Yo la verdad que me hubiera quedado con David Summers también pero por no discutir pues decidí pedirme otro. La verdad es que los otros dos de los hombres G no hay manera de distinguirlos, así que me pedí el gordo, el batería de los Hombres G, que de este modo pasó a ser el gran amor de mi infancia. Ya, ya lo sé. La vida es muy dura a veces.

Rick Astley
He aquí mi primer amor: todo ocurrió en el bar de la plaza de Bailo, un día al salir de la escuela y viendo a la Julia Otero en el Tres por Cuatro, cuando pusieron aquel maravilloso video: yo no sabía lo que “I’ll never gonna give you up” significaba, pero sabía que era un mensaje para mi corazón...

¡Qué nadie se ría que en los ochenta vosotros también llevabais un peinado similar!
Sabed que le he hecho los honores a Ricky, cantando “Never gonna give you up” en un karaoke.

Buenas noches… y buena suerte

Anteayer fui a ver esta película pensando que me encontraría con un grandísimo George Clooney que admirar, en su lugar me encontré con un grandísimo George Clooney que se ha puesto un poco gordo pero que está más encantador que nunca...

Pero no es de hombres sexy de lo que quiero hablar hoy (en cualquier caso George Clooney no puede rivalizar con Sean Conery o Bruce Willis, pero eso es otra historia); de lo que quiero hablar es de la historia de la película: la película habla de como un periodista, Murrow, de atrevió a desafiar al hoy desacreditado senador McCarthy. La película es fascinante, aunque es tan realista que a veces se pone algo aburrida, pero trasnmite eficazmente todos los clichés de izquierdas y derechas y de obsesiones comunistas que hemos estado oyendo (y creyendo) siempre.
Cual sería mi sorpresa al ir a Wikipedia, poner Joseph McCarthy y encontrarme con esta entrada (traducido):

El senador McCarthy fue acusado de victimizar gente inocente y hasta hoy, el diccionario define McCartismo como “la práctica de hacer acusaciones publicas de falta de lealtad política o subversión con falta de evidencia y uso de investigaciones fraudulentas o métodos acusatorios para suprimir a la oposición”. (Nota del escribiente: Me recuerda a algo pero no sé el qué...)
Aunque las actividades de McCarty nunca resultaron en ningún veredicto condenatorio la intercepción de documentos soviéticos del llamado VENONA project y la apertura de archivos soviéticos ha mostrado que algunos de los individuos que McCarthy acusaba eran, de hecho, espías soviéticos.


O sea, que esta ha sido la respuesta de Wikipedia a mi curiosidad sobre el Senador McCarthy. Yo me he quedado de piedra. De hecho tengo un dilema: no sé si debo no creer a Wikipedia, en base a que Wikipedia puede ser editada por cualquier persona y puede ser que de hecho, esta entrada sobre McCarthy sea un cuento para bobos o puedo creerme que después de todo, el senador McCarthy pudiera haber tenido razón.
Lo que me lleva a otro dilema: consideremos que McCarthy tenía razón y algunos de los políticos americanos de la época eran comunistas. ¿Le daba esto derecho para tratar de acusarlos sin pruebas y sin argumentos? ¿Era importante que fueran o no comunistas?

Yo desde luego, este dilema no lo he resuelto. Pero en estos días en que la opinión pública inglesa anda revuelta porque el gobierno Austriaco ha encarcelado a un papanatas llamándose a sí mismo historiador, Irving, que reclamaba la grandeza de Hitler y el fraude judio del holocausto, uno se plantea que la historia hay que hacerla con cuidado. Y más después de las famosas caricaturas... Díos mío, este es un mundo de locos... (Dicho sea de paso que obsesión con lo de los comentarios nazis... uno de los pocos políticos un poco agradables en UK, Ken Livingstone ha sido destituído por un comentario “nazi”... le dijo a un periodista que parecía un guardia de un campo de concentración, haciendo siempre lo que le ordenaban... ¿es esto un comentario nazi?)

Bueno, no sigo que me indigno... a lo que voy ¿cómo sabemos que lo que ha pasado ha pasado en verdad? ¿y lo qué en verdad pasó, importa? ¿Pudiera ser que McCarthy tuviera razón? ¿Importaba si la tenía cuando era un completo idiota?

Pues no sé.

Hoy voy de corto

Pues así como me dio un ramalazo el sábado y me dije que algo había que cambiar en mi vida… así que tras ver a Carmencito me dije "a lo mejor un jersey nuevo hace las veces” pero con estos rollos de las tallas ir de compras baja la moral. Y me encontré en mi camino una peluquería, con un chico muy simpático y muy maricón. Así que le dije: tú mismo, creatividad al poder.... y aquí tenéis, una absolutamente diferente y nueva yo...

Me parezco a mi tía Puri, ¡ahora sí que sí!

tras la lluvia...

¿Qué es la vida? ¿Una ilusión? Hoy parece real, hoy parece un espejismo, hoy parece un cuento de terror, hoy parece que nos asomamos a un abismo. Cuando estoy perdida, esa es la sensación que tengo: vértigo. El vértigo de quien no se atreve a enfrentarse a su propia vida.
Otros días, sin embargo, uno se siente absolutamente feliz.
Hoy no es uno de esos días. Hoy ha sido raro. Mis supervisoras estaban pensando en otra cosa y yo no sabía como comportarme. Y en el trabajo… cada día me pregunto si en verdad entiendo el temperamento inglés…
Pero, a dios gracias, hoy en día tenemos estas cosas llamadas móviles, contra las que tanto despotrico de aburrimiento, que me permitió un captar un momento de absoluta felicidad. Se trata de la mañana del jueves, cuando se nos canceló la clase del curso y nos fuimos de borrachera hasta las mil el miércoles. Al día siguiente me despertó el sonido de la lluvia y el sol en la cara. Me dije que esa maravilla sensorial no era posible, pero si lo era. Lo pude comprobar al mirar por la ventana…

Solo buenas noticias

No voy a hablar de nada triste: hoy solo quiero dar noticias buenas.
Lo primero: que nadie se preocupe por Bas con eso de la llegada de la gripe aviar a Nigeria. Ya me ha dicho que hace meses que dejo de comer pollo, como medida preventiva.
Además me ha mandado unas fotos estupendas de la graduación de una amiga suya como “pastora”, curilla, de una de esas múltiples iglesias nigerianas de las que tanto os he hablado.
Ayer conocí a una chica, Jaqui, que había venido de Nigeria hace veinticinco años. Bueno, digo chica aunque tenía 56 tacos, pero a mí me pareció jovencísima. El caso es que le estuve contando lo de la proliferación de iglesias en Ibadan y se quedó alucinada: no se podía creer que cada casa más o menos, fuera una iglesia… Y luego también me dijo que si había robos en Nigeria era por culpa de la gente del sur, de los católicos. Ella misma era del sur y católica así que algo de razón deberíamos darle…
Os poco una afoto, ¡a ver si os trae una sonrisa! ¡Y a ver si reconoceis al invitado de honor!

Muchos muchos besos y muchos muchos ánimos. ¡Seamos felices mientras podamos!

Aqua Aerobics

Vamos a ponernos en forma. He decidido volver a mi rutina aquaerobiquera... que vuelva la diversion en forma de celulitis moviendose al compas en la piscina...

Ademas tras el baño me fui con una amiga a un bar y vimos a un grupo que versioneaba a U2. Aunque no basta tocar buenas canciones para sonar penosisamente. Vamos, con deciros que al entrar pense que era un Karaoke...
El finde lo he pasado en un cumpleaños de una italiana y otros muchos de una amplia comunidad mediterranea que hay en Guildford: Españoles, Italianos, Griegos, Iranies, Venezolanos y alguno de las islas britanicas... pero perdido entre tanta pasion claro
Un beso

Esto es lo que pasa cuando vas a ver una peli del 39

El otro día, presa de un ataque de aburrimiento, me acerqué a la filmoteca nacional y para mi sorpresa me encontré con que tenían un ciclo de películas de Jean Renoir, probablemente uno de los mejores, sino el mejor, directores de la historia del cine (aunque todavía haya pazguatos que se empeñen en meternos por los ojos al Spielberg). Así que no pude evitar la tentación de entrar a ver "Las reglas del juego", una película en blanco y negro de 1939 y en versión original para recrearme en los aspectos más pedantes de mi personalidad.
Tengo que decir, en primer lugar, que me aburrí mucho viendo la película. Estaba en tercera fila y casi me comía la pantalla, y en primera se había sentado un agüelo que por no aburrirse se había dormido y roncaba a pierna suelta provocando murmullos de indignación a nuestro alrededor.
Y sin embargo, ha sido salir de la película y ponerme a reflexionar. Hoy me siento como si me hubiera recuperado de una enfermedad, que tengo un nuevo “yo” de vuelta… el “yo” que está siempre pensando en el sentido de las palabras, en las contradicciones de la vida en lugar de el "yo" que me había traído el invierno preocupado solo por el placer de los sentidos. Y me pregunto si es Jean Renoir quien me ha traído mi “yo” (¿mi verdadero yo?) de vuelta.
Como si no hubiera cosas más interesantes en que pensar…
Pero os diré lo que hay en esa película: la pretenciosidad de la burguesía y la miseria de las clases bajas nos convierten en perros a todos. Y aunque los señoritos puedan salirse con la suya a los ojos de aquellos que no ven más que desilusiones y aún ser magnánimos con los de las clases bajas, serán los de abajo los que bajen la cabeza y permitan la continuidad de toda esta farsa.
(Diría yo que cualquier película española explica mejor esto (y se me vienen a la cabeza muchos nombres pero Aristarain es el primero...))
Y la pena es que en esta película el amor no interviene en nada de esto. El amor parece ser, en cualquier clase, en cualquier momento, una frivolidad.
Yo no estoy muy de acuerdo con esto, señor Renoir. O bueno, a lo mejor estoy de acuerdo sin querer estarlo.