Eres un tío estupendo
“Eres un tío estupendo, tú si que nos comprendes. Tú eres una verdadera buena persona, a quien podemos acudir cuando tenemos un problema. Ya lo sabemos. ¡Qué bueno eres!”
Estas palabras no se obtienen gratis; cuando escucho estas frases sospecho que algo viene detrás: alguien te va a pedir dinero.
En las últimas semanas he perdido la cuenta de las veces que esto ha ocurrido; cuantas veces nos han pedido dinero en el campus a Bas o a mí (pero especialmente a Bas). La cosa empezó antes de que yo llegara, cuando uno de los camareros le pidió a Bas 2000 Nira (20% del salario de un camarero); Bas, ya sabéis como es él, callado, sin buscarle tres pies al gato, le dejó el dinero. Dos meses después el dinero encontró su camino de vuelta hasta el bolsillo de Bas: Bas pensó entonces que no pasaba nada por dejar dinero de vez en cuando; hasta Navidad todo el dinero que Bas había dejado, había sido devuelto y no le causaba la más mínima preocupación. Tanto es así que ni siquiera me comentó una palabra de esto.
Así que vamos a la cena de Nochevieja (ver capítulos anteriores) y justo antes de sentarnos a la mesa uno de los camareros le pide dinero a Bas; es Navidad, ya sabéis, así que en medio de la fiesta el bueno de Bas corre a casa a por dinero. Antes de dar por terminada la Navidad otro camarero le pide dinero. Van unas cuantas semanas desde entonces; no todo el dinero ha sido devuelto pero no nos provoca demasiados dolores de cabeza; no sin estar preocupados.
No, hasta que se corre la voz de que “no nos preocupa mucho” y de repente todo el mundo corre a nosotros: tres personas diferentes nos piden dinero, esta vez cantidades más que considerables; todo el mundo lo quiere para algo:
- “He tenido un hijo y tengo que hacer una gran fiesta en su honor”
- “Mi casero me pide el alquiler de todo el año o me echa”
- “Mi hijo fue devuelto a casa desde el colegio porque no he podido pagar su matrícula”
Quiero decir, en España uno no va dejando dinero a todo el mundo, aunque los conozcamos vagamente; se deja a la familia, o a un amigo muy cercano, o se conceden prestamos en el banco a un precio muy alto... ¿no es así?
Bas se enfrentó a dos de ellos y yo al tercero, al que necesitaba dinero para la matrícula del colegio de sus hijos. Decidimos no prestar dinero a ninguno de ellos, y solo dar algo de dinero para el recién nacido.
Creo que ha sido un poco cruel, y no me siento bien por ello pero ¿qué otra cosa podíamos hacer?:
- Si continuamos prestando dinero, no sabemos dónde va a acabar;
- Además, supuestamente, los salarios aquí son altos. Si le dejamos dinero a la gente que trabaja aquí y que apenas conocerlo ¿por qué no dejar dinero a la gente que pide por la calle, a los niños que venden fruta en los semáforos o a las prostitutas, completamente marginadas socialmente?
- Finalmente los tres han confesado pagar a sus iglesias (pentecostales etc) un porcentaje de su sueldo. Es difícil conseguir datos pero parece que todos los meses pagan un 10% de su sueldo directamente a la iglesia, mas propinillas y pagos por servicios especiales (como celebrar un nacimiento). Como comprenderéis, no le voy a dar o dejar dinero a un compadre para que le vaya a pagar al curilla de turno. Eso es demasiado.
Ayer reflexionábamos con Bas; solo hay dos roles que tomar aquí: uno es distante, quizá colonialista y arisco de quien no pueden obtener nada; el otro es el de la persona blanda de actitud paternalista, que no deja de ofrecer (aunque claro, supongo que para mantener este status se necesita una cuenta bancaria sobresaliente). Bas y yo no encajamos en ninguno de los dos: no somos ariscos, no nos importa conocer gente, pero que seamos amables y simpáticos no significa que estemos aquí para ser ordeñados como vacas (y Bas aún, pero ¿qué pasa conmigo que ni siquiera tengo un trabajo aquí? ¿Será que por haber nacido española tengo dinero a espuertas?)
Unos amigos brasileños, que viven aquí con sus hijos, al escuchar perplejos mi historia me dijeron de todos estos que nos pedían dinero: “Se creen que tenemos dinero a espuertas, que andamos sobre el suelo de oro. Pero ¿no se dan cuenta de que si tuviéramos tanto dinero no estaríamos trabajando en Ibadan? Estaríamos en Brasil, comiendo fruta que sabe a fruta, o en Barbados o qué sé yo”
Todo esto es muy triste; no solo el hecho de que una gente necesite más o menos dinero, sino también las relaciones sociales que se establecen. Os imaginareis lo difícil que es hacer amigos. Y no es que la gente de Ibadan no sea estupenda: muchos lo son, muchos son encantadores, divertidos... pero durante años han visto a los expatriados venir aquí y las relaciones que se han establecido con ellos, por la razón que sea, no han sido igualitarias.
¿Era así antes en España? ¿Lo es todavía? ¿Vivimos ciegos en un mundo en el que las clases sociales no se ven, aunque son mas duras que nunca? ¿O es simplemente que he leído demasiado post-estructuralismo en los últimos días?
(INTERLUDIO REFLEXIVO-no leer si no se esta interesado en política- el otro día, en una conversación sobre todo esto, me encontré de repente explicándole a alguien que Lenin nunca daba dinero a los pobres, porque según el, “el pueblo” debe sufrir antes de lanzarse a la revolución... en una línea nistchzeana, la compasión seria poco menos que un vicio moral. Pero la compasión existe, ¿no es cierto? Hemos crecido con ella, y, gracias a la globalización se ha extendido como la pólvora entre las culturas de todo el mundo. No estoy segura de que Lenin tuviera razón, mas después de haberse equivocado en tantas cosas (¿quién necesita un revolución?), y que tal vez no debamos permitir que el sufrimiento llegue ni a una sola persona- pensamientos ambiguos, difíciles, acción-reacción, argumentos que usarían ideólogos de la violencia, argumentos peligrosos que pueden ser desvirtuados si mal entendidos y acabar en una gran carnicería como hizo Stalin a través de su terrible reforma agraria...)
Nigeria deja un regusto amargo, os lo aseguro. Pero es por el momento, no dudo las cosas van a mejor, los países y las culturas necesitan tiempo y las heridas curan con el paso de los días- me siento mal porque pienso que la verdadera hipócrita soy yo. Se aceptan consejos, sugerencias, comentarios o reflexiones en este respecto o cualquier otro relacionado. Hoy tengo que decir, gracias por leer este desahogo.
miércoles, febrero 09, 2005 | | 2 Comments
Algunos cambios
Queridos amiguetes y amiguetas,
Parece un siglo desde la ultima vez que escribí en el blog y la verdad es que sólo hace una semana; me vais a perdonar esta ausencia, no intencional. Mi sequía creativa es fruto de la falta de tiempo: entre los apaños para ir a Surrey, la finalización de la página web y las tareas inacabadas para los cursos de doctorado de la UNED (que considero un deber acabar) no me queda tiempo para mucho más. Por si fuera poco hace un calor impresionante, hoy ha comenzado la época de lluvias y hay cortes de luz cada media hora.
La vida continua dicen; lejos de Nigeria será ahora; por si alguien se ha perdido resumo en cuatro líneas: finalmente conseguí la beca para hacer el doctorado en Inglaterra: “métodos participativos de restauración de tierras degradadas”, fantástico; renuncia a una beca del IGN en Murcia incluida; Como Carlos M dice, de repente todas las oportunidades llegan juntas, y después de esperar un tiempo siempre te toca renunciar a alguna cosa.
Por otro lado irse de Nigeria no es fácil; pensar que hay tanto por hacer aquí, tantas cosas por cambiar... y pensar que Bas se queda, solo, lo cual no es muy agradable ya que las oportunidades de hacer algún amigo aquí son bastante reducidas (casi infinitesimales).
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Me quedan unas cuantas historias que recoger en el blog; me las guardaba para cuando no tuviera nada que explicaros, pero espero escribir en este blog en los próximos días algunas cosas que he aprendido sobre Nigeria y que estoy segura, os gustará conocer.
Este blog ha sido un éxito, aunque me ha costado 20 US$ mantener una página con fotos para que os deleitéis con las imágenes de Nigeria. Sin embargo no me han dejado de llegar mensajes comentando lo que he ido subiendo al blog; muchas gracias por ello.
Tengo unas cuantas fotos mas, montajes que ha hecho en la pagina web; los iré subiendo en los próximos días.
Por ultimo, aseguraros que voy a mantener esta página aunque no este en Nigeria, y que no le pienso cambiar el nombre: con 140 millones de nigerianos en este país y otros cuantos millones en el resto del mundo, creo que tenemos Nigeria para rato; y los problemas de Nigeria son problemas de todos: la corrupción, la desigualdad, la inseguridad, la falta de libertades legales, sociales y culturales... eso está en todas partes; no nos libramos de ello poniendo fronteras: al revés; vuelve a España en formas más elaboradas y difíciles de erradicar, cuando no esta en nuestra propia sociedad (que también da mucho miedo algunas veces).
Los del movimiento de globalización dicen: “piensa globalmente: actúa localmente”.
Yo pienso que esto es ¡una falta de ambición total y completa! Poner un parche no va a ayudar mucho: si una organización realiza un proyecto en una zona empobrecida pueden ocurrir dos cosas:
Que el proyecto sea un ruina
Que el proyecto sea un éxito y los que participen en el se beneficien creando desigualdad con aquellos que no se ha beneficiado con el proyecto.
Yo propongo que pensemos mas allá: es todo el mundo lo que tenemos que cambiar. “Piensa globalmente: actúa universalmente”No pidamos mejorar la situación de los pobres en el mundo: ¡pidamos que no existan pobres en el mundo!
Perdonadme por esto, me he zambullido sin darme cuenta en la maraña de mi reflexión personal. Tal vez os guste compartirlo por un momento... un pensamiento que se escape a lo que es políticamente correcto.
CONCLUSIÓN: Aventuras en Nigeria continuará creciendo, en función de mi tiempo y mis ganas de contar cosas, incluso en Surrey, así que no dejéis de leerme, los poco que todavía no hayáis desistido.
miércoles, febrero 09, 2005 | | 0 Comments