Despidiendo el año viejo

No he hecho propósitos hoy para despedir el año nuevo. En lugar de eso me he pasado el día con Bas dando vueltas por el bosque y el lago, admirando su fauna como nunca antes lo habíamos hecho.
Hoy hemos visitado los márgenes del lago donde se pueden observar los peces gatos (enormes) subiendo a tomar aire a la superficie. Los márgenes del lago están poblados por nenúfares y otras plantas acuáticas, que se abren por la mañana y se cierran hacia las cuatro de la tarde. Entre los nenúfares hay todo tipo de avifauna que os podáis imaginar. La riqueza fáustica de aves es tal que uno de los mayores donantes para el proyecto del bosque en el que colaboro (desinteresadamente, ja) es el dueño de la fundación Leventis, un griego millonario, fanático de la observación de aves, que paga proyectos alrededor del mundo para asegurarse de que podrá visitar ese lugar con sus prismáticos.
Así en el lago, casi sin planteárselo, es muy fácil ver garzas, garcetas, tanto la bueyera como la común, avefrías, patos, y otras aves, que desgraciadamente no he identificado todavía (fue una estupidez dejarme la guía de pájaros en casa).
Hoy nos hemos maravillado observando al martín pescador africano. También se puede ver el común, que es una preciosidad con sus colores azul eléctrico y rojo y su divertido batir de alas. Hoy sin embargo, se nos ha parado a dos metros un martín pescador africano, que aunque es más modesto en los colores (blanco y negro) no es por ello menos espectacular en su comportamiento.

Martin Pescador Africano
Photo Author: Hornrabe tours
Lo hemos visto observar con cautela el lago hasta que se ha lanzado en picado sobre su superficie y ha cazado un pez de al menos cinco centímetros. Parecía que no iba a poder tragarlo pero lo ha hecho y luego se ha tumbado a la bartola y nos ha guiñado un ojo.
Luego hemos ido a ver si veíamos un duiker, pero no ha aparecido. Por casualidad nos hemos metido por una carretera del bosque muy poco frecuentada y casi sin quererlo nos hemos encontrado con los árboles donde anidan los murciélagos que viven en el bosque, no los que vienen emigrando desde Níger, sino la comunidad de unos cuantos miles de murciélagos que habitan nuestro bosque. Estos no son negros, sino marrones, y son bastante mas grandes que los que vimos el otro día (unos 60 cm con las alas extendidas). Ha sido increíble porque al parecer les hemos despertado al acercarnos y se han lanzado gritando como posesos de un lado al otro del bosque formando una nube compacta y emitiendo chillidos muy desagradables. Al volver con el patrol nos hemos detenido delante de un enorme árbol aislado y sin hojas, del que colgaban los murciélagos, ENORMES. Eran las diez de la mañana a plena luz del día, pero os prometo que daba mucho miedo.
Los murciélagos son una cosa extraña. Uno diría que no son mas que ratoncitos con alas... pero debe estar muy afianzada su imagen temible en el imaginario popular. Os aseguro que impresionan, sí señor.

Relatos irresistibles para forestales

¿Por qué el bosque es un lugar tan misterioso? No sé, pero lo es. Bastan cinco minutos en el bosque después de las seis para notarlo. Ni siquiera es necesario bajar del patrol. Las ramas se apelotonan contra las ventanillas, las lianas impiden el paso, la luz cambia el tono y el brillo, siendo más verde y más triste quizá de lo esperado... y no es extraño que uno se olvide de que dentro del bosque no hay sonidos: solo hay vacíos en el silencio. Nada habla, nada suena, nada emite sonido que te haga ser consciente de su presencia, pero a tus espaldas y al frente hay algo que se mueve, que crepita vida, que vive con urgencia y muere sin dudarlo.
El bosque esta lleno de muerte también: todo se pudre bajo o sobre tus pies. Árboles secos impiden el crecimiento de nuevas plantas: el poder de lo anciano y la podredumbre se abren paso en la selva secundaria. A veces pienso que los bosques (selvas) son patitos feos, tienen que pasar por la etapa de bosque secundario antes de ser un hermoso bosque primario: es decir, tienen que pasar por años de horrible bosque de árboles achaparrados y arbustos retorcidos, sensible a los incendios y las plagas, lleno de matojos y árboles viejos descomponiéndose sobre la tierra, antes de convertirse en un hermoso bosque primario de árboles altos, sanos y fuertes. Así imaginaba yo la dinámica de los bosques cuando estudiábamos en Montes. Supongo que la selvicultura debe ser el atajo que te permite conseguir ese bosque primario maravilloso donde el ecosistema se manifiesta con toda su fuerza, aunque el resultado siempre será “un poco peor”.
Algunos de mis compañeros forestales o ecologistas estarán pensando ¿qué tiene de malo el bosque secundario?
No es que tenga nada de malo per se, claro. La verdad es que paseando por los bosques de Bailo nunca pensé en estas cosas, siempre me pareció un lugar fantástico con sus bojes y sus enebros y sus hartos (por cierto que mi padre es mi nuevo profesor de etnobotanica).
Sin embargo aquí, en Nigeria, este bosque... tiene algo de salvaje y de terrible. La muerte está por todas partes y uno se sorprende casi de que haya vida entre tanta destrucción. La muerte engendra vida, supongo, pero casi siempre en forma de hongos, lianas, termitas y otros parásitos: Todos parasitándose unos a otros y entre semejante bacanal de comida donde los árboles salen perdiendo una y otra vez, luchando por crecer un poco más, por ganarles la batalla a los arbustos, por crecer más de unos cinco metros antes de morir[1].
Pues el bosque no es solo misterioso para mí: los trabajadores se niegan a realizar ningún trabajo en el bosque después de la una de la tarde. ¿Supersticiones? ¿Juju? Ellos dicen que “los espíritus del bosque”[2] despiertan al mediodía (quien hubiera dicho que a medianoche) con el calor, y el calor les hace poderosos. Dicen que cuando se va al bosque después de comer es muy posible que un espíritu te haga algo, que te agarre por detrás y te haga caer, o que se te meta en el cuerpo, y que te haga sentirte enfermo al llegar a casa. Dicen que el espíritu puede meterse en tu cuerpo y habitarlo durante días, hasta incluso matarlo. Los espíritus del bosque SIEMPRE son malvados. Por eso los locales se refieren al bosque con respeto y miedo. Esto ocurre en muchos lugares y debería ser tomado mas en serio como causa de deforestación. En muchas culturas el bosque no es un aliado (fuente de recursos) del hombre sino un lugar problemático, donde el hombre ha perdido el control. Creo que incluso se puede observar esto en algunos temas de la cultura popular europea como por ejemplo en cuentos como Hansel y Gretel o La Bella Durmiente. En el primero los hermanos se pierden irremisiblemente en el bosque. El bosque es aliado de sus enemigos. En el segundo el bosque crece fruto de la maldición alrededor del castillo donde reposa la bella durmiente (aunque quizá en este caso también deba ser entendido como fuente de protección).
Aquí en Nigeria el bosque esta maldito. Es en el bosque donde se practican algunos ritos de Juju negro[3], donde se esconden los fugitivos, donde espera lo desconocido (animales peligrosos, plantas que provocan urticaria, venenos). La gente lo evita, aunque algunos sanadores (que practican el Juju medicinal) lo conozcan bien, y sean respetados por ello (esto me recuerda un poco al concepto de bruja-curandero en España).
Pero el bosque también ofrece muchos regalos: caza, frutos silvestres, goma arábiga o látex (muy apreciado comercialmente), corchos de diversas cortezas, miel... habria que ser un loco para no aprovecharlo. Y os aseguro que la gente lo aprovecha. Incluso en el bosque del campus, donde hipotéticamente esta prohibida la entrada, las gentes de alrededor han encontrado el modo de saltar la valla. Y de poco sirve la vigilancia, porque los furtivos pueden esconderse en el bosque y jamás, digo jamás, ser encontrados.
Pero ¿cómo puede ser que los cazadores se atrevan a introducirse en el bosque, casi maldito después de la una de la tarde, hasta altas horas de la noche? ¿Cómo combaten los espíritus del bosque, cómo se protegen de sus peligros, cómo encuentran el camino de vuelta a casa?
Ya sé que ya lo habéis adivinado: los cazadores son también maestros del Juju. Conocen el Juju que necesitan para entrar en el bosque. Conocen los venenos y sus antídotos, y los ritos que deben seguir para evitar ser cogidos por los espíritus. Además conocen formulas que les dan energía, y les mantienen despiertos toda la noche, les ayudan a ver mejor y a ser mas rápidos, a tener mas reflejos, a ver lo camuflado y lo invisible...
No he tenido la suerte todavía de conocer a un cazador (si lo hiciera probablemente no reconocería serlo, por si pudiera denunciarlo) pero todo el mundo aquí tiene un padre, un hermano o un tío que es cazador. Las historias son profusas y emocionantes. Casi todas tienen como protagonistas a un intrépido cazador que ve en la oscuridad y es mas rápido que un leopardo.
Amos me contó la historia de su tío, un hombre ya anciano que poco antes de morir se convirtió al cristianismo (born-again, claro). El hombre tenía varias mujeres, y al convertirse tuvo que elegir una de ellas y mantener económicamente a todas las demás sin ser sus mujeres (yo que el me hubiera quedado como estaba). El caso es que este hombre era famoso en sus tiempos jóvenes por ser uno de los mejores cazadores de la aldea, de los mejores que la aldea hubiera tenido jamás. Todas las noches iba al bosque y volvía con una buena pieza (civets, que son como gatos o duikers, que son pequeños cervatillos, incluso dicen que una vez un caimán, aunque la teoría dice que aquí no hay caimanes). Además el buen hombre conocía todas las plantas y recursos que el bosque le pudiera dar.
Siempre seguía el mismo ritual: al caer la tarde se ponía la ropa de caza y se untaba un ungüento por todo el cuerpo. Supongo (esto Amos no me lo ha dicho) que rendiría tributo a los Loas para pedir protección. Luego se lanzaba al bosque, toda la noche y siempre volvía indemne, sin una sola herida. A la mañana siguiente el hombre se lavaba, se ponía la ropa de trabajo y volvía a ser una persona normal, dejaba de ser “el cazador”. Aunque todos sabían que iba a cazar y era un gran cazador, nadie lo veía jamás con aquella indumentaria.
Un día eran las tres de la mañana cuando Amos, entonces un niño, escuchó que llamaban a la puerta frenéticamente. Al abrir la puerta encontraron al cazador, medio desnudo y pintado, sudoroso y mal herido y con el rostro desencajado. Venia huyendo de “algo” y en el camino sus poderes Juju se habían acabado por alguna razón misteriosa. Le dejaron entrar en la casa y para sorpresa de todos el cazador no se fue a su cama a descansar, no. Cogió el bote de ungüento Juju y se lo unto por el cuerpo. El resto de la botella se la colgó a la espalda y salió despavorido de la casa, desapareciendo en la frondosidad del bosque otra vez.
A la mañana siguiente el cazador volvió al pueblo, ileso. No traía presa sin embargo. Dijo que se le había escapado, que su presa había huido de él encaramándose a un árbol. El cazador había podido sin embargo conseguir su trofeo: tres dedos, cortados en la huida de la presa mientras subía al árbol, tres dedos de algo no humano. Tres dedos del espíritu del bosque.
No puedo dejar de mencionar mi interpretación: drogas alucinógenas, excitantes o anfetaminas para entrar al bosque parece ser todo el misterio que entraña el Juju. Tres dedos de algo no humano que se escapa por un árbol bien podría ser un chimpancé.
Pero el bosque allí, naciendo y muriendo... eso si es un misterio[4].





[1] Mirando estos pobres árboles, perdidos en su lucha pero todavía, inasequibles al desaliento, no dejo de pensar en aquellos fantásticos pinares de Valsain, o en el abetal de Ordesa, o en las fantásticas dehesas de Encina o Pino piñonero. Quizá sea porque pasé demasiado tiempo en la Escuela de Montes, pero os juro que no dejo de admirar algunas maravillas del mundo forestal. No me cabe duda de que el hombre es capaz de cosas maravillosas, incluso superar la naturaleza algunas veces.
[2] Utilizo la palabra espíritu porque es la traducción al inglés que hacen los lugareños de sus propios conceptos, pero tened en cuenta que espíritu aquí no hace referencia al termino espíritu como lo utilizaríamos en castellano. Pensad mas bien en “entes” del bosque, o presencias, o seres animados que no son animales, ni vegetales.
[3] En Agosto 2004, al menos cien personas aparecieron muertas en un bosque cerca de Lagos. Todas presentaban una característica extraña: su cabeza estaba completamente separada de su cuerpo. No os quepa duda que esto era Juju… del rojo.
[4] Dicen que si el campus no estuviera aquí el bosque ya habría desaparecido. En ese sentido me alegro de que esta fuente de sorpresas y biodiversidad se mantenga en el corazón de Nigeria (aunque sea con fondos robados por el capitalismo a África).

Un milagro

Recuerdo de las clases de filosofía del instituto las cinco vías de Tomas Moro para creer que Dios existe. Bueno, no me acuerdo de sus palabras exactas pero sí de la idea principal: que el mundo es tan maravilloso que su sola contemplación no deja lugar a dudas de la existencia de Dios. No sé si lo maravilloso que es el mundo demuestra o no que Dios exista o deje de existir, pero que el mundo es un lugar lleno de sorpresas y fascinación, eso no lo dudo... ayer tuve una de esas experiencias que difícilmente se olvidan, por lo impresionante.
Como algunos de vosotros sabéis, habíamos planeado pasar la semana en Benin, pero después de varios días en Cotonou (con nuestras visitas a Ouidah y Ganvie) Bas no se encontraba muy bien y lo del safari nos pareció un poco pesado. Aunque decidimos volver al campus y dejar el safari para mas adelante, esta semana nos lo hemos tomado con mucha tranquilidad. Por eso ayer pasamos la tarde en la piscina bebiendo zumo de pomelo y leyendo (me estoy leyendo la República de Platón, que por cierto, no recordaba tan fascinante).
Por suerte para mí la hora de los niños ya había pasado. Ahora es verano aquí, y los niños están de vacaciones, así que durante todo el día la piscina está llena de gente (como la de Bailo hacia el quince de agosto), pero allá a las seis se queda vacía. Solos Bas y yo, en la cima de la colina donde esta la piscina, admirando el atardecer en el campus (recordad el sol de África).
Después de unos largos me quede flotando en la piscina, con los ojos cerrados. Es como un viaje al infinito: se pierde la consciencia de la orientación y el equilibrio. Cuando se abren los ojos de nuevo volver a la realidad es casi un shock.
Y más cuando el atardecer a enrojecido el cielo que ahora parece estar ardiendo, desde el bosque hasta la ciudad de Ibadan. Y contra el fondo rojo o violeta del cielo se recortan las siluetas de miles y miles de pájaros volando desde el norte hacia la ciudad, como miles de puntos negros agitando el cielo. Como los estorninos pero millones, cubriendo toda la superficie del cielo que Bas y yo podemos abarcar con la vista. Bas también está asombrado y no deja de mirar como las manchitas negras pasan imparables a miles delante de sus ojos.
Pero son unas siluetas extrañas: largas alas, anchas, silueta afilada, sin cola: no son pájaros...

¡SON MURCIÉLAGOS!

Son millones y millones de murciélagos que huyen de la aridez de la época seca en el Sahara, en Níger y el norte de Nigeria... vienen al sur a Ibadan y Lagos, a descansar en sus árboles y sus palmeras: pero vienen por millones.
Después de un rato los veo mejor, algunos vuelan incluso muy bajo, casi puedo tocarlos. Son grandes, casi cuarenta centímetros con las alas extendidas quizá... y vuelan a cielo abierto, todos en la misma dirección, como en un vuelo casi confuso ya que el sónar que les guía le sirve de poco.
Millones de murciélagos recortados en su vuelo imparable contra el cielo enrojecido del atardecer de África. Esto si que es un milagro, un milagro que ocurre todos los años.

Una anécdota divertida

Hay en el campus una política respecto a la religión y las culturas, que se puede resumir en tres aspectos principales:


  • Respeto total para todas las religiones, sin excepción.

  • Promoción de la diversidad cultural y la tolerancia

  • Adherencia a la neutralidad política

Tres condiciones que para una organización cuyo objetivo es la investigación parecen bastante adecuadas.
Sin embargo no dejo de sorprenderme con el integrismo imperante en el campus, especialmente viniendo de los cristianos. Los cristianos somos a veces los mas intolerantes. A veces, o casi siempre...
Un ejemplo de ello es la actitud hacia el Juju o Voodoo. Es una religión autentica, que forma parte de una gran cultura, interesantísima y milenaria, tan interesante o milenaria como la cristiana. Por eso cuando veo las definiciones que se hacen de ello, siempre diciendo que es un culto y que esta relacionado con la brujería, o veo como algunos nigerianos se avergüenzan de su existencia (aunque no puedan dejar de creer en ello) me da mucha pena.
Especialmente por la proliferación de born-again sectas o facciones del cristianismo, radicales protestantes. Ya cuando estaba en Holanda tuve la ocasión de comprobar que los católicos casi son los mas tolerantes de todos los cristianos, así que haced cuentas de la tolerancia que se gastan estos tipos. Para completar el cuadro hay una importante masa de seguidores del Opus Dei en Ibadan. Un poco de todo... No es de extrañar que aquellos que siguen practicando la religión tradicional lo hagan impregnados de secretismo y misterio y uno escuche con perplejidad términos que parecían enterrados en la Biblia, como idolatría o cultos paganos, blasfemia etc.
Entretanto ir a Ibadan es toda una excursión entre carteles de la Iglesia Apostólica de Cristo, la Iglesia del Santo Milagro, La Iglesia de la Compasión Infinita etc...
El otro día vi un cartel que decía: “¿practicas el paganismo y el cultismo? ¿crees que puedes ser una bruja? Todavía hay esperanza, ven a nuestro encuentro y te ayudaremos.” Y firmaba la iglesia de nuestro santo padre creador y Jesucristo o algo parecido.
Ahora mismo la mayoría de la gente en Ibadan son born-again cristianos, algunos musulmanes, pero más moderados y en minoría. Y, lo que la mayoría de ellos creen es que solo la Fe y rezar a Jesús puede ayudarles contra los que practican el Juju. Ahora en la imaginaría popular el Juju es el arte del diablo, y solo Cristo puede contra ello. ¡Que diferente de lo que ocurre con la santería, en la que el Dios Voodoo se equipara al Dios cristiano y los loas o dioses menores que interceden por los hombres ante el dios Voodoo (infinitamente compasivo) se convierten en los santos que pueblan el imaginario cristiano! (Supongo los santos no son tan populares entre los protestantes como entre los católicos.)
Que queréis que os diga, aun me sorprende comprobar que la religión es el motor del mundo, todavía opio para el pueblo esclavo.
En fin, después de la introducción viene la anécdota.
Resulta que Bas y yo hemos sido invitados varias veces a comer por una pareja de protestantes ultra religiosos. La verdad es que son muy buenos y generosos, y aparte del integrismo religioso y la imposibilidad de discutir con ellos los mejores medios de prevenir el SIDA, a veces nos gusta estar con ellos. Pero cada vez que nos invitan a cenar hay que bendecir la mesa, y no en voz alta, con una frase y ya está: no, hay que cerrar los ojos y meditar para uno mismo. La primera vez en su casa, donde fueres haz lo que vieres, cerré los ojos, bajé la cabeza y me abstraí en mí misma... como si estuviera haciendo Yoga. Unos minutos después abrí los ojos y la pareja esperaba pacientemente que acabáramos de “rezar” Bas y yo. Aun esperamos cinco pacientes minutos más a Bas, que no sé que debía de estar rezando. Creo que cuando Bas finge que reza se pone a pensar en las noticias del día, o algo así.
El caso es que un día, Bas estaba trabajando muy ocupado, como nunca, y yo fui a devolverles algo que me había olvidado. Cuando llegue a su casa, estaban cenando. Tenían cuscus, con una pinta deliciosa. El caso es que ellos ya acababan y les sobraba cuscus. Cuando les dije que me iba a cenar al snack bar me insistieron para que me sentara a cenar con ellos. Además iban a jugar a un juego de mesa que me gusta mucho después de la cena y me invitaron a quedarme con ellos. No me podía negar a ese maravilloso cuscus, así que acepté.
Pero había un pequeño escollo: rezar antes de la comida. En otras ocasiones ellos empiezan y uno sólo tiene que cerrar los ojos y seguirles el juego, pero esta vez, estaba yo sola, ahí, delante del plato. Me quede paralizada. ¿debía ignorar la bendición y demostrar así que todas las veces que habíamos comido con ellos habíamos fingido rezar con ellos o debía rezar ahí sola, y mantener mi imagen de buena cristiana (aunque un poco descarriada por ser católica, y no practicante y casi atea en realidad para mas INRI... hasta un poco comunista si me apuras)?
No sabia que hacer, decidí en un solo segundo: recé.
Cerré los ojos, bajé la cabeza, me cogí las manos y desee fingir lo mejor posible. Imaginé como hago a veces una cascada, con el ruido del agua, y me abstraí en ello.
Justo en el inmediato momento en el que los compañeros de juego comenzaban a llegar... los invitados llegaron riendo y hablando. La chica que me había invitado a cenar les reprendió:
-Shhhh, no hagáis ruido. Vanesa esta intentando rezar.
Si alguna vez he querido que se me tragara la tierra, esta ha sido esa ocasión. Quería llorar y reír y de todo. Me tragué el cuscus en dos minutos, nunca una comida me ha sabido tan mala. Por suerte, después de la cena, nos tomamos un Pastis y el Ricard diluyó la sensación de culpabilidad.
Os lo digo, no sé si soy culpable de hipocresía, de ateismo o de los dos.

Me desconcierta tanto pensar
que Dios existe,
como que no existe.
Gabriel García Márquez

Si Dios es verdaderamente justo
me juzgará por mis actos;
y no por mis creencias.
Felipe Poey

Seguridad

Me da que no os he explicado los detalles más curiosos de la vida en el campus. La verdad que casi me he acostumbrado a todo ello y ya no me sorprende, pero voy a hacer memoria para que os hagáis una idea de cómo es la vida aquí. Primero visualizad la zona: jardines regados continuamente, rodeando chales de doscientos metros cuadrados y calles anchas al estilo de los Estados Unidos, con todo el mundo de un lado para otro en sus pick-ups.
Imaginemos que entramos en el campus. Llegamos por Oyo Road, la carretera que comunica Ibadan con Oyo, la segunda ciudad de Oyo State. Hemos atravesado innumerables calles llenas de polvo, con tenderetes conde las mujeres te venden cuatro piñas por un dólar o donde cocinan carne podrida sobre carbón humeante. Las sensaciones de los barrios periféricos de Ibadan son molestas para todos los sentidos: tristes para la vista, que observa la basura, el óxido, las casas inacabadas; dolorosas para el oído, que se enfrenta a un atasco continuo de bocinas y coches impacientes, y a los gritos (hay quien dice que en Nigeria el volumen general de la voz es considerablemente mas alto que en Europa). Desagradable para el olfato y el gusto, atrofiados en una mezcolanza de basura quemada y podredumbre y pesado para el tacto, que se enfrenta a la sensación constante de suciedad que se derivan de la humedad y el polvo.
Y entonces levantas la vista y ves la línea de árboles levantándose frente a la carretera, la verja inmaculada casi obscenamente limpia y recién pintada y las puertas abierta a un espejismo de paraíso. El campus es realmente hermoso, grande, lleno de naturaleza y vida... ¿cómo seria Nigeria si no lo hubiéramos corrompido?
Así es. Así de espectacular o vergonzoso. Los adjetivos los ponéis vosotros dependiendo de cómo os encontréis de humor. ¿Es un momento al capitalismo en medio de tanta desgracia o más bien un oasis de descanso donde sus trabajadores se entregan a los demás? Probablemente ni lo uno ni lo otro, mas bien algo intermedio entre las dos opciones. Pero, ¿es bueno que esté aquí? Supongo, espero, que sí.
En la entrada hay que mostrar la tarjeta que te identifica como
a)habitante del campus
b)trabajador con vivienda fuera del campus
c)visitante autorizado
Debes llevar dicha tarjeta en todo momento, de un lado a otro del campus, y si no la llevas en cualquier momento los de seguridad pueden pedírtela, o pedirte que te identifiques. Cualquier persona que desee visitar el campus debe tener una invitación desde dentro, es decir, alguien que habite o trabaje en el campus debe autorizar a esa persona a entrar. Hay una excepción: los habitantes de las aldeas desplazados por la construcción del campus tienen derecho a entrar para recoger cualquier cosa que se produzca en su interior: piñas, cocos, papaya, madera... en el bosque aun se pueden encontrar los cimientos y restos de aquellas viejas aldeas, y muchos de sus habitantes son ahora cazadores: entran furtivamente en el bosque por la noche para cazar duikers (como pequeños cervatillos) y otros animales. Parece que estas gentes consiguieron un buen precio por sus pueblos, pero ya sabéis mi opinión: Yo hubiera dado cualquier cosa para evitar la construcción de Mediano. No creo que el desplazamiento de la gente de sus pueblos (y de su cultura) se pueda justificar tan fácilmente.
Lo bueno de la tarjetita identificativa es que en todo momento tu nombre esta asociado a una cuenta bancaria y que de este modo no hace falta ir de un lado a otro con dinero en el bolsillo (lo que es especialmente indicado en un país donde las monedas son muy grandes y tienes que ir todo el rato con cincuenta billetes en el bolsillo, como cuando había liras en Italia). Por eso cuando voy al snack bar, o al restaurante, o a la tienda comunitaria, o a la biblioteca... solo tengo que mostrar mi tarjeta y firmar, y a final de mes me lo pasan por la cuenta. Así funciona, sin dinero. Supongo que la falta de dinero es seguridad también, porque no invita al robo. En general se dice que hay que mantener un “low profile”: no tener grandes coches, artículos caros o muy lujosos: ir mostrándolos por ahí invita al robo.
Aunque robar aquí es difícil. Ayer noche no podía dormir con el calor, y en una hora no dejé de oír el patrol de seguridad de un lado a otro del campus. Hay prácticamente un guardia en cada esquina, aunque pocos de ellos están armados. Hay sistemas de seguridad en todas las casa y alarma inmediata (un botón que al activarlo llama inmediatamente a la central de seguridad). A veces por la noche cuando volvemos del snack bar, de beber unos gin tonics (un buen gin tonic cuesta un dólar y medio aquí) o del cine nos vemos sorprendidos por una sombra debajo de un árbol, apenas perceptible, un guardia esperando ahí la noche. Estos tíos están completamente mimetizados con su entorno. Un día me di un susto tremendo al ir andando, mirando a mí alrededor, cuando de repente uno de los guardias apareció virtualmente delante de mis ojos, a solo un metro. Esto asusta especialmente si luego te cuentan que algunos de los que hacen juju pueden doblar la pierna y apoyar el pie contra el muro y desaparecer de la vista de la gente.
Además, para indicar la jornada de trabajo hay una alarma, por la mañana, a medio día y por la tarde, que suena como aquellas viejas alarmas que avisaban de la amenaza nuclear. Parece ser que antes de tener alarmas tenían unos conflictos tremendos sobre gente que llegaba tarde al trabajo o se iba antes y decían no tener reloj.
Ni la mitad de peligroso que Londres, aunque más triste. Sin embargo sorprende que los nigerianos sean tan fantásticos, vitales, sonrientes, siempre con un humor estupendo. No me cabe duda de que sabrán levantar el país.
Por cierto, que también hay actos de criminales organizados, aunque no en Ibadan, pero en otras ciudades, se organizan bandas para robar bancos, como ha ocurrido esta semana en ciudad Benin (que no esta en Benin sino en el estado de Benin en Nigeria); un desastre. Bas me ha dicho que están tan hartos de robos indiscriminados que para dar ejemplo han comenzado a colgar a los criminales y a exhibirlos públicamente. Leyendo a Foucault uno se sorprende de que hayamos olvidado esas cosas en Europa... pero, sin desmejorar la opinión del francés, a mi me horroriza pensar que los humanos seamos capaces de mostrar sufrimiento a los demás “como lección”.
En la guerra en Sierra Leona cortaban las manos de la gente. Mejor hubiera sido matarlos: sin manos les dejaban sin vida. ¿Vale la pena vivir entonces? Uno no puede evitar acordarse de Ramon San Pedro: ¿cuándo puede la vida dejar de tener sentido? ¿cuándo no se tienen manos? La crueldad humana no tiene límites.
No quiero entristeceros, solo contaros algunas cosas que también pasan ahí fuera, en Navidad.

Ouidah-La puerta sin retorno

En mi primer viaje a Benin he tenido la suerte de visitar Ouidah, ciudad emblema de África Oriental por dos razones: por haber sido el centro neurálgico del tráfico de esclavos en África y por ser la capital internacional del Vudú.
Ouidah se levanta junto a la costa del golfo de Benin, al oeste de Cotonou. Treinta kilómetros de carretera de bordes mellados nos lleva hasta una ciudad de calles ordenadas y limpias, de fachadas pintadas con cuidado y puertas talladas cpon símbolos del imaginario local.
A la entrada de Ouidah se encuentra el fuerte portugués, hoy museo de la ciudad de Ouidah, donde se explica la historia de la esclavitud en la ciudad. Ouidah era la capital del reino de Dahomey, cuyo rey recibía en su país a los europeos, mayormente portugueses, con los que establecía intercambios comerciales. El rey Dahomey apreciaba los regalos de los europeos tanto que era capaz de intercambiarlos por sus propios vasallos, enviados como esclavos al Nuevo Mundo.
El rey Dahomey tenía un curioso método para averiguar cuando un convicto de su reino era culpable o no del crimen que se le acusaba. El convicto se metía una cesta y era izado por dos guardias sobre la plataforma donde se encontraba el trono del rey. Desde allí era arrojado al suelo. Si el convicto caía sobre sus pies y se levantaba indemne, podía seguir su camino libre. Si por el contrario, caía de espaldas o de bruces y era herido, sería declarado culpable. Sólo habría entonces un castigo posible: la separación de la cabeza de su cuerpo, de un solo tajo.
Si os sobrecoge escuchar esto pensad como se sintieron los dos periodistas portugueses que en el siglo XVIII recogieron estos hechos en varios dibujos mientras acompañaban a los comerciantes portugueses. También recogieron en sus dibujos las diversas ceremonias de tributo al rey y a la madre del rey, así como la adoración a la serpiente, protectora y señora de los habitantes de Ouidah. Asimismo Ouidah fue también cuna de las amazonas, mujeres guerreras que también protegían la ciudad (una vez leí que las amazonas habían vivido en Mallorca, creo que este es uno de los mitos mas poderosos de la historia del hombre, pero no es raro encontrarlo en el África oriental, ya que aquí abundan las sociedades matriarcales).
En el fuerte portugués se puede encontrar aún la preciosa casa colonial del gobernador, rodeada por los patios donde los futuros esclavos aguardaban el embarque hacia América. Dicho embarque estaba completamente optimizado y los portugueses (y otros europeos) se guardaban de colocar los esclavos en las bodegas de modo que cupiera el máximo de esclavos posible. Mirar estos dibujos sobrecoge por su falta de humanidad.
Cuando la esclavitud fue abolida en Brasil y Haití, la gente de Ouidah y del nuevo mundo estableció un fondo para el regreso de la gente desde el nuevo mundo. Muchos de los antiguos esclavos regresaron a Ouidah, trayendo consigo nuevos mitos del nuevo mundo. Aun hoy se pueden encontrar muchas tradiciones de esta parte de África en el Nuevo Mundo, desde la religión Vudú, hasta la comida y las relaciones sociales.

LA PORTE DE NON-RETOUR
Photo Author: Olivier CHEBANCE
Uno de los máximos atractivos de Ouidah es el monumento que la UNESCO ha levantado en su playa: La puerta de no retorno, aquella que había que cruzar sin mirar atrás. Personas sin edad, rostro, género, vida, despersonalizadas de su propia existencia, arrojadas a la incertidumbre. No es extraño que en el camino revivieran su propia religión ancestral con tanta intensidad.
Dicha religión era el Vudú. El Vudú no es en Ouidah el extraño paganismo o cultismo de Nigeria, no, aquí es la cultura misma: las estatuas de Vudú están por todas partes y los artesanos te ofrecen máscaras que en el baile permitirán que seas poseído por un Loa (espíritus menores del Vudú) o muñecos que te protegen de los Loas cuando estos están furiosos, o que te proporcionan vigor sexual o dinero. El día 10 de enero hay un festival Vudú en Ouidah, y espero ir para contaros más cosas sobre el Vudú.

Ouidah es un viaje fascinante a nuestra propia culpabilidad, y símbolo de la supervivencia de los hombres contra los desastres que nosotros mismos nos infligimos.
He encontrado esta estupenda página que ofrece un recorrido fotográfico fantástico a través de Ganvie y Ouidah (especialmente el monumento de la UNESCO). Os recomiendo que la visiteis para ver mas imágenes estupendas.

http://wotw.free.fr/benin/pagefr/benin.html

GANVIE, La Venecia Africana

Mi regalo de Navidad ha sido visitar Ganvie, llamada la Venecia africana, uno de los lugares más increíbles que he visto jamás. Después de pasar la mañana bebiendo cócteles lujosos en el hotel de la Marina (antes Sheraton) yo ya empezaba a estar algo enfadada. Tenía una era de turista infame acudiendo a fiestas navideñas prefabricadas. Finalmente Bas y yo encontramos el modo de deshacernos de nuestros compañeros de viaje y Bas tardo un segundo en proponer el plan: ¿Por qué no visitamos ese pueblo al norte de Cotonou, que esta en medio de un lago?
Encontrar el lugar fue difícil: la ruta principal estaba asfaltada, pero una vez que llegamos a Abomey, todas las rutas hacia el lago parecían cortadas para dejar espacio a los mercados interminables. Pasar por cualquiera de ellas con el coche parecía una locura. Rodeamos el lago que va desde Cotonou al norte, el lago Nokoue, pero varios kilómetros mas tarde lo a nuestras espaldas. Finalmente dimos con una pareja, dos enormes tipos aplastando una vieja mobilete, que por un dólar nos llevaron hasta el desvío del embarcadero.
Al abrir la verja una riada de niños se abalanzaron sobre el coche. Parecen estar bien acostumbrados a los turistas y conocen las frases exactas en francés y en inglés que necesitan para venderte un sombrero, o una barquita o qué sé yo. Gritan “mami, mami, cadeau, cadeau” y te acosan un poco, pero son encantadores. Lo que he decidido es que cuando un montón de niños se abalancen sobre mí no voy a darles dinero ni regalos ni nada, porque tal vez al obtener dinero fácilmente de ese modo piensen que es más fácil pedir que estudiar o trabajar, y se conviertan en mendigos crónicos. ¿Creéis que tengo razón al pensar así o es demasiado cruel? Creo que es un concepto algo leninista, no poner parches y dejar que la gente luche contra su propia miseria. Pero claro, es muy fácil decir algo así viajando con dólares en el bolsillo después de pasar la mañana bebiendo cócteles en el Sheraton. Creo que viajando por países como Benin y Nigeria uno se convierte en un hipócrita crónico.


Photo Author: Tevosmart

Durante todo el viaje nos sentimos un poco acosados. El pueblo es tan bonito que no deja de recibir turistas sin cesar, con el bolsillo flojo o llenos de culpabilidad. TODO el mundo en Ganvie, desde el guía turístico, la dueña del bar o el pintor local, aprovecha la mas mínima oportunidad para pedirte dinero, regalos, lo que sea. Bas y yo decidimos dejarnos llevar, el espectáculo era demasiado increíble como para estar pensando en eso.
Nos montamos en una especie de canoa de factura local. Todas las barcas de Ganvie consisten en un tronco ahuecado por dentro. El de turistas tenia algunas comodidades adicionales: un techado para evitar el abrasador sol del sur de Benin y un motor como sustituto del palo que estos gondoleros africanos utilizan para moverse alrededor del lago. Los habitantes del lago plantan barreras de cañas para facilitar la pesca, su principal fuente de subsistencia, así que el recorrido en la canoa parece discurrir por un tejido de canales naturales y redes (una especie de artificio, porque ni son canales ni son naturales). El recorrido anticipa vagamente lo que vamos a encontrar en Ganvie: en las canoas niños de cinco años medio desnudos pescan entre los cañaverales como si andaran por la misma tierra. Pareciera que unas branquias invisibles le protegieran del miedo al agua. Los más avezados se mueven con una vela, cosida de retales. Todos te llaman desde sus barcas y agitan las manos.
Para la gente que lo habita, los Tofinu, Ganvie significa algo así como “el lugar donde encontramos la paz”. Como en tantos otros lugares de Benin, la historia de Ganvie ha sido modelada por los estragos del tráfico de esclavos: Los reyes de Benin intercambiaban con los europeos gente por bienes materiales. Aunque los reyes africanos no comenzaron el tráfico de esclavos, se beneficiaron económicamente con ello. Pero la religión Abomey prohibía luchar en el agua, así que las comunidades mas débiles, sometidas al rey, encontraron en el lago Nokoue el refugio y la paz. Los Tofinu creen que un caimán gigante ayudó a su pueblo a cruzar el lago y construir la ciudad de Ganvie, mientras el rey de los Tofinu llegó hasta ella montado en un águila (aunque yo diría que esto es invento del pintor local, porque por lo que sé, no hay caimanes en esta parte de África).
Sucesivos enfrentamientos entre las tribus que rodeaban el lago Nokoue provocaron una fuerte emigración al pueblo del lago desde los territorios de sus alrededores. En la actualidad Ganvie cuenta con 30.000 habitantes.
Los habitantes de Ganvie viven en casas de madera que se elevan por encima del agua sujetas sobre toda suerte de palos de madera. Sus habitantes son pobres, y la madera escasa, así que las casas son pequeñas, básicas, y los palos de madera ennegrecidos se reutilizan hasta el desaliento, de modo que la mitad de las casas de Ganvie parecen sujetarse en una especie de milagro inclinándose de un lado para otro. Y aunque parezca que una casa esta a punto de caerse no es raro ver salir cinco o seis niños desnudos por la puerta, lanzándose al agua sin importar la edad, pescando con las manos o con sus propias redes. La gente mas próspera de Ganvie comienza a construir en hormigón, pero no parece que las tecnologías modernas hayan calado entre el grueso de la población.
Para hacer un restaurante o una casa mas elaborada, algunos habitantes de Ganvie ponen troncos en el agua quitan el agua y lo rellenan con tierra, de modo que uno tiene la sensación de caminar entre pequeñas islitas. La profundidad del lago varía y no es raro que la tierra asome de cuando en cuando, pero casi todas las construcciones se sostienen sobre agua.
Varias casas rodean la plaza principal de agua, la del mercado, donde los vendedores alinean sus barcazas llenas de verduras y carne. El pescado se vende a los turistas: todos se pescan el suyo propio, hasta los niños más pequeños.
Ganvie es un pueblo misterioso: las mujeres hacen gala de una sexualidad exacerbada y en la tienda de recuerdos local, el guía pretendía venderme un gigantesco pene tallado en madera. Junto con otros instrumentos Voodoo, los Ganvienianos me enseñaron todo tipo de figuras de madera cubiertas de clavos, bastones de madera, máscaras, penachos y joyas. Después de preguntarme si pensaba que su mujer era guapa el guía me propuso un intercambio de parejas. Imaginaos las caras de Bas y mía, después de varias semanas en Ibadan, capital del cristianismo integrista y la mojigatería. No sabíamos dónde escondernos.
Ganvie tiene un cementerio en medio del lago, pero no nos lo quisieron enseñar. Por alguna razón nuestro guía tampoco nos quiso enseñar el mausoleo del rey, tal vez la vergüenza local o quizá una pérdida de tiempo. Vimos la enorme estatua asomarse entre las casas varias veces. Al dejar Ganvie el sol se ponía sobre el lago. El pueblo se cubrió de un halo misterioso y en ese momento desee marcharme (algo aterrorizada también por las propuestas deshonestas del guía). Sin embargo, cuando el chico de la motora encendió el motor y vi alejarse las casas, aun tambaleándose sobre el lago, y vi a los niños anfibios agitar sus manos como si la despedida fuera a traerles un ultimo regalo, sentí de verdad dejar aquel lugar fascinante. Y sentí también no poder comprender un poco mejor la vida de aquella gente.



La partida

¡Que nervios, me voy en una hora! No puedo imaginarme como será Benin, ¡dicen que ahí hay pasos de cebra y semáforos! Seguramente sea la primera vez que coma pizza para Nochebuena, pero es que el mejor restaurante de Cotonou es un italiano (aunque a mi la pizza no me va mucho).
Me perderé el concierto de villancicos del club internacional... que le vamos a hacer.
Un abrazo

Navidad

¡No me lo puedo creer! Ha vuelto a tocar en Sort... ¡Qué caprichosa es la suerte! Bueno, si os ha tocado el gordo a alguno de vosotros felicidades. Si no, a ver si organizamos una excursión a Sort, a ver si cae ahí el Niño. Leo en la prensa por Internet que el tal Mr Gabriel, el hombre que vendió el gordo, vende un diez por ciento de los números de lotería. Por tanto, 1 de cada diez premios debe pasar por sus manos... ¿o me falla la estadística?
He pensado que ha modo de felicitación Navideña voy a hacer una lista de los que voy a echar de menos estas navidades, es decir, todo aquello que me gusta hacer en Navidad y que no puedo hacer aquí. La lista, mas o menos, queda como sigue:

El mazapán casero
El color (y el olor) de la mañana en Bailo tras una buena helada que deja el cielo limpio y despejado.
La cena de Nochevieja con sus campanadas, sus uvas y su cotillón
Las bromas y los petardos de Lucas.
Enrollarme la cara y las orejas con una bufanda.
El resultado absurdo del sorteo de Damas y Galanes
La broma del día de los inocentes que siempre preparo aunque nunca la lleve a cabo
La comida de los camellos de los reyes en la ventana, junto a los zapatos (esto ya no lo pude hacer el año pasado porque en UK tampoco se celebran los reyes).
Las compras con Lourdes, especialmente el examen concienzudo de la librería la Unión.
Calentarme las manos heladas en la estufa.
El vino melao de casa Maraña, de casa Enrique y de casa y la borrachera que causan las visitas.
Desearle Feliz Navidad a la gente del pueblo que me encuentre en el bar
La decoración Navideña g(u)ay del bar de la plaza
Decirle a un niño que viene el hombre de las 365 narices
El turrón de Echeto en casa de Jara- y la decoración y los regalos y la ilusión de Ja en toda la Navidad, incluido su Belén de los clicks de Famobil.
Jugar a los anuncios
Preguntarle a los primos que han pedido por reyes
Buscar y encontrar el regalo del amigo invisible en Nochevieja
Mi abuelo cantando jotas y villancicos
El cóctel de piña de Nochevieja y despertarme en Año Nuevo con dolor de cabeza
La película comercial para niños que siempre vemos el día de Año Nuevo (Disney o Harry Potas o similar)
Los especiales de Navidad en la tele que se pueden ver sin prestar atención (por ejemplo mientras me leo el Alto Aragón en casa de la abuela).
Criticar la iluminación navideña de Jaca, Londres, Madrid, lo que sea
Ver los pueblos del Somport, con su nieve y sus lucecitas de colores y sus Papa Noeles de cartón saliendo por la ventana
Nieve
Nieve
Meterme en la cama helada con la tripa llena
Ir a ver Sarrios
Comer el pescado de mama en Nochebuena
El hilado de Huevo
Los escaparates de las pastelerías de Huesca


Bueno, no es una lista exhaustiva, solo algunas de las cosas que se me ocurren... Si alguien se acuerda de alguna otra cosa genial de la Navidad, más allá del tópico, se aceptan sugerencias.
Por el contrario mi Navidad va a ser con adornos navideños cutres, americanizados y la repetición del Jingle Bells hasta la eternidad. Cena de Navidad con Bas y amigos en Benin (todavía es un misterio donde, pero podría ser en el hotel donde nos alojamos), compras navideñas por los mercados de Voodoo, visitas a los monumentos al fin de la esclavitud en Benin, baños en la playa y Safari en el Penjabe Nacional Park, donde esperamos ver elefantes entre otras cosas. Eso os lo cuento a la vuelta de las vacaciones.

¡Feliz Navidad a todos!
Vane




Un poco de terminología, para empezar

Juju es la denominación que los Yorubas dan al Vudú aquí en Ibadan. El Vudú en Nigeria es la religión tradicional, que, por decirlo así, aquí cada uno vive a su manera. O sea, que no hay uno sino muchos Vudús[1], con sus diferentes prácticas y actividades. Yo os voy a hablar de cómo al Juju se vive aquí en Ibadan, entre los Yorubas, principalmente, aunque eso no significa que sea así en toda África del Oeste.
Como todos sabéis este tipo de prácticas se han hecho famosas al ser exportadas, especialmente por la tradición de los esclavos en Tahití, y en otras zonas del sur de US. Supongo que muchos de vosotros recordareis aquella fantástica película con Robert de Niro y Michael Rourke (haciendo un buen papel, lo juro) en “El corazón del ángel” (por cierto que esta basada en un libro también bastante interesante).
El Vudú es misterioso y atractivo a la vez. No sé como lo hago, pero siempre que hablo un poco en serio con un Nigeriano, me acaba relatando historias fantásticas sobre el Vudú. Y es impresionante oírles: la cadencia en la voz un poco temblorosa, casi sin atreverse a decir las cosas, los ojos huidizos por si acaso alguien que no debiera escucharnos esta al acecho... todo el mundo es sospechoso de hacer Vudú aquí. Aunque tranquilos, normalmente no hay gran interés en hacer participes a los extranjeros en semejantes asuntos.
El Juju además esta de moda, especialmente aquí en Ibadan. Juju es probablemente parte de lo que llaman “cultismo” que es un movimiento que ha invadido la universidad de Ibadan. Los no-yorubas dicen que uno de sus mas adorados lideres (el premio Nóbel de literatura Wole Soyinka, nacido cerca de aquí) introdujo el cultismo en la Universidad y eso ha creado grupos entre los estudiantes, como pandillas, que ejercen gran violencia entre ellas (dicen que en la universidad no es raro que haya tiroteos) y practican el Juju contra otros estudiantes. Sobre este fenómeno hay muchas explicaciones pero pocas de ellas coherentes: historias de gente rica ligada al Juju que mantiene la religión tradicional porque le ayuda a ganar dinero (no solo por lo que pueda haber de mágico en ello sino también porque el Juju se organiza en torno a organizaciones semisecretas cuyos miembros se ayudan unos a otros para conseguir dinero y poder) contrastan con historias en las que el Juju habría calado en la universidad como ideología revolucionaria contra el status quo, mayormente musulmán o cristiano dependiendo de la región... probablemente sea una mezcla de diferentes circunstancias, que en cada individuo anidan de forma anárquica, creando situaciones contradictorias. Pero el Juju existe, al menos si se cree en ello. Los jóvenes que practican el Juju lo han modernizado y ahora lo llaman Jazz. En el futuro espero averiguar muchas más cosas, sobre Wole Soyinka y el Juju en Ibadan.
Entre los Yorubas hay tres tipos de Juju: el blanco, el negro y el rojo.


  • Por lo general (como anticipareis) el Juju Blanco es considerado un tipo positivo de Juju: es el Juju que cura y entraña un gran conocimiento del medio natural: hay plantas y animales que curan a las personas y a los animales: cualquier maestro Juju sabe eso. Luego hay otras plantas que protegen de los espíritus o que ayudan en las tareas más curiosas: plantas que permiten andar de noche por el bosque, que nos defienden de determinados ataques, que nos mantienen despiertos... El Juju blanco tiene siempre un objetivo positivo, y nunca se emplea contra personas.

  • El Juju Negro sin embargo va mucho más allá, trata de controlar el destino mas allá de las fuerzas de la naturaleza. La gente que practica el Juju negro quiere cambiar su destino, llegando más lejos de donde puede llegar con sus propios pies, de conseguir dinero y poder. El Juju negro puede proporcionar beneficios pero esta maldito: los beneficios duran poco y se pagan muy caros: la gente da hasta su propia carne y hay quien dice que no es raro ver gente con la pierna deforme o con media oreja.

  • Pero el Juju Rojo, este es el mas maldito de los tres. Los maestros de Juju rojo no son curanderos o ahuyentadores de espíritus: son verdaderos brujos y dicen que son rojos porque tienen el alma envenenada con sangre. El Juju Rojo sirve para cambiar el destino de otra persona, para ennegrecer el curso de su existencia y hacerla maldita. Y el Juju rojo requiere los sacrificios más horribles que os podáis imaginar. Un maestro de Juju Rojo no se detendrá ante nada para conseguir lo que quiere y para ello deberá ofrecer sacrificios.


Por eso entre yorubas el color rojo es indicio de algo terrible, de la sangre, del odio. Es raro ver a alguien llevando algo rojo en Ibadan: quien lleve algo rojo será, con toda probabilidad, alguien “wicked”, embrujado. Los yorubas aman sin embargo, el color azul. Entre ellos es el color del amor.
Este curioso código de colores me ha llevado a hacerme muchas preguntas: por ejemplo el origen de esa simbología, la dualidad entre el fuego y el agua, por ejemplo. Por otro lado, ahora que se acerca (en España ya es) la Navidad, ¿os imagináis Ibadan lleno de caricaturas de Papa Noel?
Por cierto ¿a alguien le ha tocado la lotería?
Un abrazo
Vane

[1] En realidad el núcleo del Vudú esta en Benin, donde también se encuentran los principales museos dedicados al tráfico de esclavos. Espero completar mis informaciones in situ, porque nos vamos allí a pasar las Navidades.

Introducción al Juju

Estoy un poco cansada últimamente, especialmente porque me paso una cuarta parte del día sentada en la taza del retrete, pero que nadie se preocupe, que a mi me gusta leer mientras hago de vientre y ya llevo leída la mitad de la Republica de Platón (por cierto, que este hombre es de lo mas entretenido, tienen unas conversaciones increíbles).
Os anticipo que ya llevo recopilada una buena retahíla de historias Juju (Vudú) y no os imagináis lo flipante que es el mundo este. Para los más morbosillos diré que he oído que existe un mercado donde es posible comprar las cosas más asombrosas, como por ejemplo orejas o dedos humanos. No os sorprendáis, esto aquí esta a la orden del día, la gente desaparece así como así. Dicen que la gente poderosa y rica del país (los hay a patadas) se hace rica practicando el Juju, y el para ello necesitan sacrificios, en algunos casos incluso humanos. No es broma: yo puedo contarlo como una simple anécdota etnográfica pero la gente aquí se lo cree de verdad.
Os anticipo que en los próximos días os hablaré de:

  • Historias Juju de cazadores y animales fantásticos
  • El Juju en la Universidad de Ibadan
  • Los zombis y el Juju
  • El Juju en la vida diaria: estafas, bromas, invisibilidad...

También intentaré explicaros la relación del Juju con otras religiones.

Sentaros a esperar a los próximos capítulos, cuando me reconcilie con mi estómago y tenga más ganas de sentarme en el ordenador. Un abrazo entre tanto. (Y no olviden vitaminarse y supermineralizarse).
Besos

Ibadan, la ciudad más extensa de África

La gente de Ibadan dice con orgullo que su ciudad es la más extensa de África. Es posible que lo sea. El viernes pasado fui con Tunde, el conductor, a dar una vuelta por el Mercado de Ibadan. Me llevo al “Gran Hotel” situado en la cima de una colina en el centro de la ciudad. Desde allí observé la ciudad que se extiende en todas las direcciones, sin apreciar que tuviera límite alguno. La guía “Lonely Planet” dice que probablemente Ibadan sea una de las ciudades mas feas de África. Mas o menos, traduciendo del Ingles la guía dice:
“Lo mas interesante de Ibadan es el IITA, un instituto de investigación en agricultura al norte de la ciudad. El recinto tiene pistas de tenis, una piscina razonablemente limpia, campo de golf y un estupendo restaurante. Serás afortunado si consigues una invitación para entrar allí”
Lo del estupendo restaurante... bueno, todo es relativo, depende de lo que tu cuerpo sea capaz de aguantar (mi cuerpo a decidido ya que la comida del restaurante es lo bastante tóxica como para negarse a digerirla).
Pero es verdad que hay empresarios de Lagos que vienen aquí a pasar el fin de semana... ¡madre mía! Una ciudad como Lagos, llena de música y acción (llena también de crimen, especialmente el pasado fin de semana) y sus habitantes vienen aquí, a este no-lugar, a pasar el fin de semana... a emborracharse más que nada.
Por lo demás, deciros que no estoy de acuerdo con la Lonely Planet[1]. Ibadan no es una ciudad tan fea, ni ITA es lo mejor que se puede encontrar en Ibadan. Bueno, quizá es lo mejor en términos turísticos, si hacer turismo significa bañarse en la piscina y jugar al golf.
Ibadan es excitante, por lo raro. La primera vez que cruce la ciudad llegué aterrorizada al campus, no en vano habíamos atravesado el basurero, donde la gente se apelotona, construye casas y hasta cultiva verdura que luego se vende en el mercado. Pero eso no es todo Ibadan.
Una vez que te acostumbras a los colores (todo deteriorado y oxidado, ennegrecido por el humo) casi parece que la ciudad tiene un cierto orden intrínseco. Las casitas se van apelotonando, y de cuando en cuando se levanta una torre de ocho pisos, de alguna multinacional que venda zumos o teléfonos móviles a los nigerianos. Delante de las casas la gente vende cualquier cosa en tenderetes hechos con madera vieja y plástico. Se venden sabanas, alfombras, frutas, televisores apilados sobre el suelo polvoriento, pinturas hechas a mano por algún artista local, camisas, ferretería... lo que sea. ¡Siempre hay alguien vendiendo algo! Luego además los nigerianos son gente muy culta, y les encanta leer. Tienen varias librerías relativamente grandes, con un montón de secciones, y colecciones de libros nigerianos. Los escritores nigerianos son estupendos, algunos de ellos han ganado el Nóbel incluso (aunque no me pidáis que recuerde sus nombres). También hay supermercados, del tipo Aldi Bailo, siempre regentados por paquistaníes o libaneses (no me preguntéis como es que esta gente viaja tanto solo para abrir una tienda).
El mercado de Ibadan (uno de ellos, el más grande) es un completo laberinto. Los tenderetes se apilan uno contra otro en cuestas inimaginables y dan la impresión que si te apoyas en ellos vas a tirar toda la fila. Pero la cosa se aguanta razonablemente bien. En cada tenderete hay una cosa distinta, pero las cosas son lo más asombroso que os podáis imaginar: tienes sastres que te hacen el traje in situ, delante tuya, peluqueros y gente que arregla uñas, gente que hace joyas, telas, cortinas, chatarreros... tantas cosas, todas juntas que no da tiempo al ojo a acostumbrarse a tanto mogollón. Y luego están los coches. ¿Podéis imaginaros el rastro de Madrid sin asfaltar, y con coches pasando entre los tenderetes continuamente? Más o menos es así...
Por cierto, que dinero aquí hay a espuertas... por la calle no se dejan de ver mercedes de los que caben seis personas importados de Florida. ¿Que por qué se importan los Mercedes de Florida? Que sé yo... será la moda. Cuando se tiene dinero se hacen estas cosas...
Como os digo, esto esta lleno de sorpresas.
Un abrazo.


[1] La verdad es que la Lonely Planet es una birria. Con deciros que la de España dice que no hay nada interesante que ver en Jaca…

El puente sobre el Rio Quay

Vamos a decirlo claro: las carreteras en Ibadan son un desastre. El proyecto original debía ser bueno, porque hay trozos que se conservan razonablemente bien, pero en el momento en que aparece un bache en la calzada este no se arregla nunca, y se agranda y se extiende hasta que la carretera misma es un gran bache. Os podéis imaginar los pitostes que se arman en cada uno de ellos (distribuidos aleatoriamente cada quinientos metros)
Pensad pues, por un segundo, en las complicaciones que esto supone para un prohombre de la patria como el gobernador de Ibadan. Imaginareis que es una persona muy ocupada e importante, corriendo siempre de meeting en meeting, reuniones, charlas. El liderazgo requiere una gran dosis de compromiso, como todos vosotros supondréis.
Así pues no es raro que, para facilitar el trabajo de este gran hombre, paladín de los nigerianos, se haya habilitado una carretera (mas bien un autovía de varios carriles perfectamente asfaltada, que discurre por un puente sobre una de las vías mas concurridas del centro de Ibadan) para su exclusivo uso, desde el palacio presidencial, hasta el palacio de la gobernación (ambos espectaculares y rimbombantes como os imaginareis es digno de semejante personalidad).
Al pasar por debajo del puente de marras (por el que dos o cuatro veces al día se ve pasar a la comitiva de diez coches de guardaespaldas que siguen al coche presidencial) Tunde (el conductor) se irritó un poco y me dijo que la carretera había sido construida por los “blancos” en la época colonial. Yo le dije que el colonialismo estaba teóricamente acabado (aunque esta claro que en la práctica no) y que los nigerianos no debían dejar colonizarse por otra gente. También le dije que en España, si un presidente se construyera una carretera así no lo toleraríamos. Aunque después de decir esto me vino a la cabeza que en España tuvimos cuarenta años de dictadura... y también toleramos mucho más de lo que debíamos haber tolerado (y aun hoy toleramos cosas inadmisibles, ¿no es cierto?)
Bueno, por lo menos los nigerianos pueden reírse de esto. En eso son extraordinarios, os juro que no escatiman en sonrisas y dientes para nada. Opino que son la gente que mas se ríe del mundo, hasta de ellos mismos (hasta Tunde acabó riéndose conmigo).
Un abrazo.

Campaña a favor de la exterminación de la raza humana

Bueno, hoy casi me voy del labo sin escribir nada… pero no preocuparsus, aunque a ultima hora aquí llegan las ultimas noticias de Nigeria.
Decir que me da un poco de pena porque pocos de vosotros me habéis contestado o dejado un mensaje en la web. Yo creo que este es un buen sitio para publicar otras cosas que se os ocurran y que queráis compartir conmigo. ¡Además podéis poner mensajes anónimos!
Bueno, hoy os voy a contar una cosa que me tiene enfadadísima en los últimos días. Todo comenzó cuando leyendo el periódico me encontré con una noticia de lo más sorprendente. El titular era mas o menos así:
“Los condones son un fraude: no sirven contra el SIDA”
Bueno, primero casi me caigo de espaldas del susto. Luego me detuve a leer la noticia: dos páginas enteras en las que no se deja de llamar idiotas a cualquiera que se le ocurra utilizar el condón como medio de protección contra las enfermedades de transmisión sexual. Entre otras chorradas el artículo explicaba que los condones tienen orificios de siete micras, mas o menos el tamaño de un espermatozoide, y mucho más grande que el tamaño del virus VIH. Por tanto ambos, el espermatozoide y el virus del SIDA, son capaces de traspasar los condones (licking en inglés, es como de chiste) que no sirven absolutamente para nada. Para demostrar sus teorías, los autores del artículo dicen que un quince por ciento de las mujeres que tienen relaciones sexuales con condón se quedan embarazadas. Buen cálculo, sí señor.
¿Perplejos? Yo lo estaba. Estamos hablando de un periódico de tirada nacional, con varios millones de potenciales lectores. Varios millones de personas que tal vez piensen que hacían el idiota usando el condón para prevenir el SIDA.
Lo peor es que mucha gente apoya esas posturas, y hablo también de trabajadores internacionales por el desarrollo. Ante mi indignación Bas dice que todo el mundo tiene derecho a tener una opinión. Yo digo que lo de tener opinión esta muy bien, pero que jugar con la salud y la información de las personas es una cosa diferente a tener opinión. Yo a esto lo llamo manipulación y engaño. ¡Y que alguien me explique en nombre de qué se manipula y se engaña a esta gente!
Yo creo que la religión y la moral de cada uno hay que respetarla, y que cada uno debe ser capaz de decidir su sexualidad. Bastantes represiones hay aquí ya (por ejemplo la homosexualidad es un delito), pero es que encima se atreven a jugar con la salud de la gente (contra las campañas del gobierno y las instituciones internacionales). Por supuesto, detrás del articulo hay una gran asociación americana, pró-vida (o pro-muerte según como se mire), gastándose la pasta de los impuestos de los norteamericanos.
A mí esto me parece de locos.
Un abrazo a todos
Vane



El sol de África

El día que cogí el avión para venir a África mis padres me llevaron a Barajas. Cuando me despedía de ellos, mi padre me dijo unas palabras, de esas que no se olvidan nunca por el lugar donde se han dicho: “El sol de África, no lo olvides, Vanesa, el sol de África es lo más hermoso que vas a ver jamás.”
Mi padre tenia razón. El sol de África es increíble, es un gran disco anaranjado que invade todo el cielo y siempre lo puedes mirar directamente ya que no deslumbra. Especialmente ahora, en esta estación, el Hamata, cuando el viento trae nubes de arena del Sahara cubriendo el cielo, emborronándolo todo. A veces el cielo esta nublado todo el día, pero hacia las seis llega el atardecer y entonces las nubes se abren descubriendo un sol asalmonado que juega al escondite entre las copas de los árboles del bosque. A veces, a esta hora, voy a dar un paseo por el lago y veo a las garzas y a las garcetas, con sus siluetas recortadas contra los nenúfares, y al Martín Pescador de color azul brillante, casi como un desafío a la belleza, y otros muchos pájaros tan sorprendentes como desconocidos para mí. En estos momentos casi me creo que esto es un paraíso.
Pero debo confesar que el lago, el sol, los pájaros, el bosque y todo lo demás no son mas que un espejismo. Nigeria no es esto. O tal vez, esto es una parte pequeñísima de Nigeria.
Vane
PS. Espero ser capaz de colgar fotos lo antes posible.

¿Tiene cambio por favor?

Mucha gente dice que Nigeria es un país lleno de ladrones, estafadores y gente corrupta. No niego que no los haya: son 140 millones de personas, y eso es bastante como para que haya una gran diversidad de caracteres y tipologías de personalidad. Sin embargo colgar la etiqueta de ladrón a 140 millones de personas al mismo tiempo me parece un tanto exagerado...
Pero que el robo y la estafa están aquí a la orden del día, eso no puedo negarlo. Sería naif creer que aquí nadie es estafado... Al fin y al cabo, andamos de recursos un poco justos y hay que repartirlos de algún modo.
Por ejemplo, se te rompe el móvil, como le ha ocurrido a una amiga. Lo lógico y natural es llevarlo a la tienda donde se reparan los móviles. Hasta ahí, todo bien. Pero una semana mas tarde, su móvil vuelve a sus manos irreconocible: en la tienda no solo le han arreglado su problema (una conexión que fallaba) sino que además le han cambiado todas las partes funcionales del móvil, desde la batería hasta la conexión del teclado. Sería estupendo que le hubieran puesto repuestos nuevos, pero no es así. Ahora tiene el móvil lleno de piezas a punto de romperse. No es que no funcione, pero todas las piezas son viejas o de peor calidad que las del móvil original...
¿Mala suerte? ¡Qué va! Es lo normal... Si llevas tu coche a arreglar a cualquier taller tal vez cuando vuelvas en lugar de tu fantástico motor volswagen te encuentras con un motor hecho con piezas inservibles recogidas en cualquier basurero. Llegas, pagas, te montas en el coche y todo va bien, hasta que dos o tres días después lo tienes que volver a llevar al taller. Un mero cambio de aceite te gripa el motor entero. No es raro pues que aquí el hombre de a pie sepa de motores, de electrónica, de carpintería, de fontanería. No es que todos sean unos manitas, es una cuestión de supervivencia.
Bas me ha contado incluso que hay gente que va a comprar un coche, lo prueba, lo mira, decide comprarlo, pero mientras firma los documentos en la oficina del vendedor los técnicos cogen la carrocería y se la ponen a otro coche. Y el comprador se va tan contento a casa con su coche nuevo... para llegar a tu casa y comprobar que el coche no va a durar lo que un caramelo en la puerta de un colegio.
Yo no he sufrido nada de esto (todavía): tampoco Bas. Por si acaso no compramos nada de alcance... Aunque claro, sufro lo de los precios que suben o bajan según la expresión de mi cara. ¿Cuánto vale un kilo de naranjas? No me preguntéis, aun no lo he averiguado.
No puedo dejar de mencionar la estafa mas frecuente. Es aquello de “No tengo cambio”. Nadie tiene cambio, y uno tiene prisa y quiere llevarse lo que ha comprado, así que acepta dejar el cambio como propina, o venir a buscarlo en otro momento, cosa que nunca ocurre. Para evitar esto, todo buen nigeriano lleva siempre en el bolsillo un buen fajo de billetes de todas clases, desde cinco hasta 500 Nira (moneda nigeriana), para que la falta de cambio nunca le pille desprevenido.
Espero que os hayáis divertido leyendo esto. Lo que es yo me lo tomo con humor...
Un abrazo
Vane

Una comunidad pequeña

Bueno, uno se pone así a desmontar ausencias, y se encuentra contando las mayores tonterías... Hay tantos detalles, tantas cosas que me pasan cada día y no puedo contar a nadie...
Esta es una comunidad pequeña. ¿Significado? Hay que tener un cuidado enorme con las palabras. Cada palabra es un aguijón envenenado que puede determinar que dejes de hablarte con la mitad de la comunidad. Hay quien dice que una comunidad pequeña responde muy bien en situaciones límite, y cuando alguien tiene el mínimo problema todos le apoyan en todo lo posible... pero el día a día... esa es otra cuestión.
¿Alguien ha leído la Barraca, de Blasco Ibáñez? Hay veces que me acuerdo de ese libro: una comunidad cerrada donde parece que todos piensan al unísono... grandes diferencias económicas, una burbuja que puede estallar en cualquier momento. Tengo que matizar que al menos esta es una versión pacifica de esa situación.
Pero el lugar es muy hermoso. Una amiga mía dice que este es el lugar ideal para cultivar el amor: paseos en el lago al atardecer, tardes largas tomando el sol, encontronazos jugando al golf... Yo no estoy de acuerdo. Wageningen me parecía mucho más romántico. Mas que nada porque no había montañas de basura apiladas al otro lado del campo de golf.
Hoy iré por primera vez a la ciudad, desde que estoy aquí. Estoy emocionada, ¡volver de nuevo al mundo real! Espero que no me impacte tanto como el día que llegué desde Lagos. Os lo cuento en cuanto vuelva.
Un abrazo
Vane

Bienvenidos al blog de noticias de Nigeria

Lo primero una disculpa… no he escrito ni una línea desde que llegue aquí. Al principio estaba demasiado impactada como para dar noticias… luego demasiado ocupada… ahora por fin tengo un ordenador y un poco de tiempo para hablar del tiempo y de las cosas.
Cuando queráis saber como van las cosas por Nigeria, que tiempo hace, cuanto nos aburrimos o nos divertimos Bas y yo y cuales son las pequeñas cosas nimias que llenan nuestras vidas, por favor leer el blog.
Me gustaría que esto llegara a todo aquel que estuviera interesado en tener noticias mías, así que a cualquiera que os pregunte, no dudéis en darle la dirección de esta web.
Espero vuestros comentarios, sugerencias, noticias... todavía estoy un poco perdida como para darme cuenta, pero os echo a todos de menos un montón.
Un abrazo